Hace ya unos ayeres que me decidí a retomar lo que de párvulo siempre me apasiono: dibujar. Con nostalgia recuerdo aquellos tiempos en los que quería y dibujaba todo lo que se me aparecía, sobre todo en la television. Mundiales de fútbol, juegos de béisbol, de fútbol americano, conciertos, hasta una visita papal, en fin.
Y recuerdo que en esta bitácora electronica comencé con esta pequeña viñeta, haciendo alusión a mi vicio cafetero mientras mi mirada se perdía en esos enceres de cocina y mi mente viajaba. Hasta lance una pregunta al respetable para que me dieran ideas, a manera de "completa la frase".
Varios, pero varios anos después, tome de nuevo las plumas, lapices y marcadores, desempolve ese sketchbook que todavía tiene paginas nuevas, y me dispuse a continuar precisamente esta historia.
El tiempo ha pasado, la tecnología ha avanzado y existen ahora modernas cafeteras. Y puedo entender el "hate" que le tiren a estos aparatos nuevos, sobre todo porque no son tan ecológicos que digamos, pero entraron muy fuerte al mercado, que han desbancado a la antigua cafeterita eléctrica con la que muchos de nosotros crecimos. Se me ocurrió plasmarla a manera de amenaza a esta antigua cafetera. La viejita asustada, la nueva orgullosa.
Y si, esto es ahora la norma en una gran mayoría de los hogares. La conveniencia se impone ante lo clásico. Todo se mueve a la velocidad de la luz, igual que nuestra taza mañanera de café.
Pero no todo esta perdido. Habemos todavía especímenes raros que gustamos de otros métodos inclusive mas antiguos para prepararnos esa tacita de café. Les presento a la cafetera italiana o "Moka Pot" y a la cafetera francesa o "French Press".
Haciendo uso de la tecnología, no dejando todo a la antiguita, pues había que hechar mano de una tetera de agua eléctrica. Ella junto a sus pretendientes francés e italiano, salen en defensa de la pobre cafeterita eléctrica.
Y siguieron llegando personajes a mi mente procedentes de la mesada de mi cocina, la pluma se siguió moviendo y yo seguí dándole vuelo.
He de confesar, que no uso el molino manual, si no uno eléctrico de engranes que muele mejor y mas uniforme los granos de café, y demás vanidades cafetaleras.
En fin, una cosa llevo a la otra, y aquí la plasmo, la comparto en mi bitácora electronica, a manera de continuación, de avance en la historieta y de retomar algo que jamas debí dejar. Espero esta vez me dure mas el bicho.




