No es un secreto, me considero un ciudadano universal, del mundo, aunque mi pasaporte diga una cosa, mi lengua y mi cultura digan otra y mis gustos y aficiones digan otra más. Algunos podrán llamarlo des-ubicación, desapego, malinchismo, traición, etc. Yo no le llamo de ninguna manera, simplemente lo vivo, lo estudio, y ahora me doy cuenta que tal vez tenga una razón de ser.
No tiene mucha ciencia, mi origen es mestizo, como el de muchos en estas coordenadas geográficas pero ¿el verdadero origen? ¿Habrá por ahí alguna mezcla rara, alguna cultura diferente que jamás imaginara ser descendiente? Posiblemente, y para mi sorpresa, pudiera serlo.
Siempre he buscando otras culturas, siempre me he identificado con algunas otras más, como que les entiendo, o al menos trato de ponerme en sus zapatos, y sin ser intelectual desechable o viajero incansable. En ocasiones me encuentro leyendo, viendo algo por televisión extranjera o escuchando alguna experiencia de alguien más y me digo “como no tengo un tele-transportador como los de Star Trek en estos momentos”. Y una de estas culturas que de alguna manera he admirado o me ha interesado es la Judía. Acepto que no conozco el alfa y omega de ellos, al menos algunas cosas pero lo que si les admiro es lo que algunos les llegaron a envidiar al grado de discriminarles y haberles tratado de eliminar de la faz de la tierra. Su tesón por salir adelante a pesar de tener mil cosas en contra, su interés por las letras, por las ciencias, por la música, y porque no, su sistema para ayudarse en lo económico.
Resulta que en cierta ocasión, escarbando por ahí en los terrenos de San Google, mientras buscaba información acerca del pueblo natal de mi mama, me encontré con un escrito que me sorprendió. Pero lo que mas me dejo con la mandíbula caída es que, muchas de las cosas que el autor del escrito expone de manera teórica e hipotética, pudieran tener algo de certeza, y esto lo refuerzo con algunas de las historias que mi madre me ha contado, de situaciones, costumbres y hasta simples nombres de pila originarios de su pueblo.
El señor Edward Rensin, autor del escrito, menciona además del antecedente histórico, lo que un tío le platico acerca de las personas del pueblo. Uno de los puntos más convincentes para mí, es el origen del nombre del pueblo. Según la historia oficial, el nombre del pueblo, “Uruachi”, proviene de la lengua raramuri (lengua de la etnia Tarahumara, común de la región) y que significa “lugar de palmas” o “lugar de piedras negras”. Mientras se ponen de acuerdo, creo que no predominan ni predominaron nunca o las palmas o las piedras negras. En cambio, la teoría del senior Rensin afirma que pudiera provenir del hebreo “Uruachim” que significa hermandad, la hermandad de judíos peninsulares que huyeron de la “santa” inquisición y buscaron el rincón mas apartado de la nueva colonia.
El segundo punto que me parece cobra fuerza en su teoría es el de los nombres de pila de los habitantes y lo que tiene que ver con la religión. Lo más común en la Nueva España era que todo pueblo fundado por los conquistadores, pasaba por la bendición de los religiosos, quienes consagraban las fundaciones con la edificación de un templo o catedral, según sea el caso. El pueblo de Uruachi tiene iglesia pero esta se construyo mucho después, ya en el siglo XX y nunca tuvo un párroco asignado. Rensin afirma que esto fue como castigo de la iglesia a los judíos que ahí se asentaron y por ende no necesitarían de los ritos católicos. Esto lo corrobore con charlas con mi madre, en las cuales cuenta que nunca hubo sacerdote católico en el pueblo. La gente tenia que esperar meses, en ocasiones años para recibir los distintos sacramentos a la siguiente llegada del sacerdote de paso. Lo mas importante, es que cuenta mi madre y algunos de sus familiares, que en un cierto caso particular, a falta de sacerdote, un senior del pueblo de nombre Simon N, llevo a la pareja a desposarlos a una cueva lejana, en la que el hacia las veces de oficiador, y usaban una especia de “cuero de chivo” para la celebración “secreta”. ¿Cualquier semejanza con el rito judío del matrimonio es mera coincidencia?
En el articulo se mencionan mas puntos, unos que considero también bastante validos, otros con menos peso, pero no por eso deja de ser verdaderamente sorprendente. Obvio que esto no me afecta en absoluto mi posición actual frente al mundo; sigo siendo la misma persona con la misma actitud, con las mismas creencias y con el mismo pasaporte, pero no deja de sorprenderme como es que los seres humanos somos una extraña telaraña tejida tan cuidadosamente, que no hay cabos sueltos.
Mientras esta teoría es o no verdadera, me quedo con lo que me toca, el amor por la música, algo de las letras, el estudio e investigación constantes de lo que a mi paso se atraviese y mi afición por ser ciudadano del mundo. Y mientras me pongo a cantar y bailar el Hava Nagila, les digo Shalom!
(Link al escrito antes mencionado por si no lo pescaron a la primera: http://www.jewishsightseeing.com/2009-SDJW-Quarter2/20090621-jewish-sunday140.html#Kulanu)
No tiene mucha ciencia, mi origen es mestizo, como el de muchos en estas coordenadas geográficas pero ¿el verdadero origen? ¿Habrá por ahí alguna mezcla rara, alguna cultura diferente que jamás imaginara ser descendiente? Posiblemente, y para mi sorpresa, pudiera serlo.
Siempre he buscando otras culturas, siempre me he identificado con algunas otras más, como que les entiendo, o al menos trato de ponerme en sus zapatos, y sin ser intelectual desechable o viajero incansable. En ocasiones me encuentro leyendo, viendo algo por televisión extranjera o escuchando alguna experiencia de alguien más y me digo “como no tengo un tele-transportador como los de Star Trek en estos momentos”. Y una de estas culturas que de alguna manera he admirado o me ha interesado es la Judía. Acepto que no conozco el alfa y omega de ellos, al menos algunas cosas pero lo que si les admiro es lo que algunos les llegaron a envidiar al grado de discriminarles y haberles tratado de eliminar de la faz de la tierra. Su tesón por salir adelante a pesar de tener mil cosas en contra, su interés por las letras, por las ciencias, por la música, y porque no, su sistema para ayudarse en lo económico.
Resulta que en cierta ocasión, escarbando por ahí en los terrenos de San Google, mientras buscaba información acerca del pueblo natal de mi mama, me encontré con un escrito que me sorprendió. Pero lo que mas me dejo con la mandíbula caída es que, muchas de las cosas que el autor del escrito expone de manera teórica e hipotética, pudieran tener algo de certeza, y esto lo refuerzo con algunas de las historias que mi madre me ha contado, de situaciones, costumbres y hasta simples nombres de pila originarios de su pueblo.
El señor Edward Rensin, autor del escrito, menciona además del antecedente histórico, lo que un tío le platico acerca de las personas del pueblo. Uno de los puntos más convincentes para mí, es el origen del nombre del pueblo. Según la historia oficial, el nombre del pueblo, “Uruachi”, proviene de la lengua raramuri (lengua de la etnia Tarahumara, común de la región) y que significa “lugar de palmas” o “lugar de piedras negras”. Mientras se ponen de acuerdo, creo que no predominan ni predominaron nunca o las palmas o las piedras negras. En cambio, la teoría del senior Rensin afirma que pudiera provenir del hebreo “Uruachim” que significa hermandad, la hermandad de judíos peninsulares que huyeron de la “santa” inquisición y buscaron el rincón mas apartado de la nueva colonia.
El segundo punto que me parece cobra fuerza en su teoría es el de los nombres de pila de los habitantes y lo que tiene que ver con la religión. Lo más común en la Nueva España era que todo pueblo fundado por los conquistadores, pasaba por la bendición de los religiosos, quienes consagraban las fundaciones con la edificación de un templo o catedral, según sea el caso. El pueblo de Uruachi tiene iglesia pero esta se construyo mucho después, ya en el siglo XX y nunca tuvo un párroco asignado. Rensin afirma que esto fue como castigo de la iglesia a los judíos que ahí se asentaron y por ende no necesitarían de los ritos católicos. Esto lo corrobore con charlas con mi madre, en las cuales cuenta que nunca hubo sacerdote católico en el pueblo. La gente tenia que esperar meses, en ocasiones años para recibir los distintos sacramentos a la siguiente llegada del sacerdote de paso. Lo mas importante, es que cuenta mi madre y algunos de sus familiares, que en un cierto caso particular, a falta de sacerdote, un senior del pueblo de nombre Simon N, llevo a la pareja a desposarlos a una cueva lejana, en la que el hacia las veces de oficiador, y usaban una especia de “cuero de chivo” para la celebración “secreta”. ¿Cualquier semejanza con el rito judío del matrimonio es mera coincidencia?
En el articulo se mencionan mas puntos, unos que considero también bastante validos, otros con menos peso, pero no por eso deja de ser verdaderamente sorprendente. Obvio que esto no me afecta en absoluto mi posición actual frente al mundo; sigo siendo la misma persona con la misma actitud, con las mismas creencias y con el mismo pasaporte, pero no deja de sorprenderme como es que los seres humanos somos una extraña telaraña tejida tan cuidadosamente, que no hay cabos sueltos.
Mientras esta teoría es o no verdadera, me quedo con lo que me toca, el amor por la música, algo de las letras, el estudio e investigación constantes de lo que a mi paso se atraviese y mi afición por ser ciudadano del mundo. Y mientras me pongo a cantar y bailar el Hava Nagila, les digo Shalom!
(Link al escrito antes mencionado por si no lo pescaron a la primera: http://www.jewishsightseeing.com/2009-SDJW-Quarter2/20090621-jewish-sunday140.html#Kulanu)

