¿Qué tan difícil
es sumar dos mas dos y saber que la respuesta no es la que te hicieron creer? Venga, pon dos mas dos y analiza… Hazle un
poco más caso a tu intuición. Lo que
sigue es decisión tuya….
18 enero 2018
04 enero 2018
Cenizas
Written by Mr. Magoo...
on jueves, enero 04, 2018
in cartas, locura, nostalgia sentimental, otros, poesia, reflexion, Viñetas
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Camino
sobre mis cenizas, como cigarrillo consumiéndome a cada bocanada; me desmorono
y las cenizas caen frente a mí.
Y las
piso, porque avanzo en automático, hay que seguir moviéndose, vamos
"pa'lante". Y es ese mismo
movimiento el que me hace consumirme con más rapidez. Las cenizas llegan mientras el fuego se siga
avivando con el aire que genera mi avanzada, ergo el consumo es continuo.
¿La agonía?
no la siento ya… no sé qué duele más, si consumirme en fuego o pisotear con
rabia mis propias cenizas, ya no hay distinción.
Mis
cenizas me sirven de guía, de camino, aunque no tengan plan definido. ¿Seré cigarrillo o puro? Parece que no me consumo tan rápido como
pensaba y las cenizas son cada vez más espesas, el camino se hace engañosamente
mas acojinado, cubre las grietas y me estorba, me hace sombras.
Otro
agujero más en el que caigo sin poder verlo, mi pan de cada día, es "parte
del show". Me estoy acostumbrando a
mis cenizas cada vez más, ya siento que amo ese olor, esa textura gris, ese
polvito fino que se genera al pisarlo. Entre
más fuerte la piso, más brumoso se torna.
Venga,
sigamos consumiendo el cigarrillo, puro o carrujo, que mientras haya cenizas
hay camino y hay viaje...
13 julio 2017
El "por mientras"
Como que
últimamente se esta volviendo mi costumbre el expresar un acalorado desprecio
por las redes sociales. Y a todo esto,
¿en que me baso? Pues mi justificación principal es que el vertiginoso ritmo de
vida que llevamos (o al que nos han llevado, tema aparte) nos hace vivir el
“multitasking” a tal grado que abusamos de el.
Trasladado esto al mundo de las redes, en infinidad de ocasiones pasamos
a ser “el por mientras”, el o la persona en turno que es objeto de la platica o
de la atención en la red social o medio de comunicación moderno, esto hasta que
aburramos, demos flojerita o llegue el plato fuerte, la persona o tema que el
interlocutor verdaderamente estaba esperando para verter todo su tiempo,
tripas, corazón y dígitos a velocidades extremas.
Y hablo en
plural, pecando de ingenuo, porque todo esto de las redes sociales, chats, etc.
es un deporte de apreciación niños y niñas, siempre depende del cristal con que
se mira, del humor o estado de animo que uno traiga en ese momento, y si esta
combinación es mala, pues fregado esta el asunto… para el que se la cree.
Ser el “por
mientras” es de lo mas jodido que pueda uno ser o sentir. Apreciación aparte, el ser el “por mientras” te
deja sentimientos de frustración enormes.
Y esto no es limitado al espacio cibernético, pues también ocurre en la
interacción personal, aunque el 99.9% sea a causa de un dispositivo electrónico
de comunicación, sea de la denominación que fuere.
No culpo a la
tecnología, pues esta nos mantiene a la vanguardia y nos permite innovar y
mejorar, solo que en algunos casos pareciera hacer lo contrario, pero creo que
somos nosotros, los humanos, los principales causante de este tipo de situaciones;
el “drama cibernético” esta a la orden del día.
El “por mientras”
pasa a ser el invitado incomodo que les permite a esas personas “matar el tiempo”
mientras llegan a su destino, o mientras alguien mas a quien si estaban
esperando, llega y los saca del apuro.
La cosa es estar activo, “en línea”, sin aburrirte. Hay que llenar los espacios con lo que sea,
aunque después nos estemos arrepintiendo.
Y ahí seguimos, entre emojis, caritas felices, corazones y demás baile
de ilusiones, hasta que se acaba el veinte, de golpe y porrazo.
Lo peor del caso,
es que muchos de los que hemos estado en ese grupo de los “por mientras” lo
seguimos haciendo, no queremos dejar ese gremio, y seguimos cayendo. Somos tercos, no aprendemos. Personalmente, poco a poco me he ido
deshaciendo de algunos de esos medios, pero existen otros de los que no se
puede uno escapar, porque en realidad si cumplen con su cometido principal, el
de la comunicación.
Sigamos pues
siendo los “por mientras”, por mientras que llega otra red social u otro medio
de comunicación que nos otorgue otra denominación a aquellos que en realidad
valoramos la comunicación, sobre todo con los seres queridos. Siempre habrá un roto para un descosido,
siempre habrá un por mientras para un aburrido, aunque se juegue con los
sentimientos, esos que están desvalorados cada vez mas…
26 junio 2017
Sin sentido
Written by Mr. Magoo...
on lunes, junio 26, 2017
in cartas, dia de perros, locura, nostalgia sentimental, poesia, reflexion, Viñetas
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3 comentarios
Esta
es una carta sin sentido, donde solo quiero garabatear lo que siento, explotar
y despotricar contra todo y contra todos, porque odio todo sin sentido, muy anárquico,
a lo porro, porque me da la gana y punto.
Y es
sin ningún sentido porque se que esto, aunque digan que es catártico y cura, lo
pongo en tela de duda, a menos que sea porque gasto mi energía en pensar lo que
voy a escribir y me deja con pocas ganas de seguir renegando.
¿De
que carajos me sirve renegar? ¿Para que quejarme? si se que nada va a cambiar,
nada se va a resolver, o me va a ir peor.
Pero como, ¡válgame dios! si usted es “Mister Magoo”, Don Magoo, el que siempre tiene una sonrisa afable y un
chiste a la mano y otro bajo de la manga, para hacer reír al mas rudo.
Siempre
fui el bufón de la bolita en turno, era mi manera de entrar, de pertenecer,
aunque no fuera un circulo de mi total agrado, la cosa era no quedarse fuera, ¿Que
no es así? ¿Que no se trata de eso?
Siempre fui ese que hacia reír a los demás ridiculizándose a si mismo.
¿Y
ahora? Ahora estoy solo rodeado de gente, la soledad en el tumulto,
inexplicable pero tan cierto como lo latente del sentimiento desesperado de
entrar por la puerta falsa en ese pasillo de puertas varias, supuestas opciones
múltiples de este gran chiste llamado “vida”.
Y ahora, nadie es amigo, todos se han olvidado, ya no hay buena oferta
humorística, me quede atrás, me volví obsoleto.
Ahora cada quien tiene la lana suficiente, gracias al producto de sus
excelentes y productivas vidas de adulto, para pagar sus propios bufones de
bolsillo en forma de mil gadgets o aplicaciones para su móvil, o terapias
costosas y pseudo exitosas. Pero lo otro, lo otro nunca fue real, fue
pasajero, como la vida misma. Y se queda
uno vacío en el rincón, como juguete viejo en el ático, porque ya no hay lugar
para el en la vida real, en la actualidad, el modernismo, en lo de ahora, lo
“in”. Como habría yo de pertenecer a ese
mundo “in” si siempre me siento “orsai”, fuera de lugar.
Sigamos
pues observando, procesando, digiriendo y vomitando todo esto, mientras se
pueda, mientras alcance, aunque todo sea sin sentido…
01 junio 2017
Animal de costumbres
Dijo por ahí
Charles Dickens que “los hombres somos animales de costumbres”. Al menos eso dice Google; y yo le creo. Hoy en día, la tecnología es el nuevo dogma
de fe, y cada vez el método científico se impone sobre el mito, pero con todo y
los avances tecnológicos, siguen siendo muchos los que dudan de la ciencia y siguen
creyendo en su fe ciega, justa y creacionista, siempre y cuando sea miembro
exclusivo del VIP divino de la religión oficial (inserte aquí su creencia
favorita). Ahora si que cada quien su
santo… y esta frase no se quien la dijo pero como parte del folklore, es sabia
y certera.
La mente cambia,
el cerebro es plástico, aprendemos cosas nuevas, el aprendizaje es continuo,
luego, después de tantos años de aprendizaje, métodos científicos y demás
herejías, sigo incluyendo frases como “gracias a dios”, “con el favor de dios”,
“primeramente dios” en ciertas interacciones cotidianas. La costumbre me gana; o no se si es
compasión, dependiendo del interlocutor,
o miedo, el famoso “temor de dios”, ese que tanto me inculcó mi madre,
que si me leyera, me des nombra como su hijo y oficialmente pasaría a ser un
“desmadre”, pero bueno, esa es otra
historia.
El caso es que ya
no creo (o no me la creo), pero a la vez creo, o se me olvida que ya no creo, y
frente a mi madre ¡Líbreme dios! si infiere que rompo sus moldes. Creo que la vida de eso se trata, de ir
descubriendo de que lado masca la tal iguana, e ir rompiendo pues con esos
moldes que te enjaretan de niño, y sentirte a gusto con tu posición, tus ideas
y tus creencias, esas que tu si elegiste, en las que tu si crees.
A mis críos, les
dejo esa libertad, porque creo que no los hace menos personas el no tener pues
el mentado temor de dios. Y ni el tiempo
dirá si tuve o no razón, porque con el tiempo pasare a ser abono para el
pastito y alimento para gusanos y hasta ahí llego la mecha, y el cuento ya le
tocará continuarlo a alguien mas.
Y para no seguir
disparatando mas con estas cosas, porque se supone que uno no habla de política
ni de religión con sus amigos, los dejo pues y que diosito bendiga a sus
mercedes de ustedes.
Atte: el nuevo agnóstico… gracias a dios.


