12 septiembre 2009

Observando destellos


Si, se nota el paso de los años en él. Sus movimientos no son los mismos, me atrevería a decir que sus reflejos ya no responden con la misma rapidez de antes. Nunca fue muy agraciado en cuanto a coordinación neuro-motora pero creo que ahora esta mas acentuado. Es como si el tiempo se hubiera hecho presente de un día para otro en sus reflejos físicos pero también en sus reflejos internos, esos que denotan pocas ganas de seguir en movimiento.

Pareciera que fue ayer cuando lo vi y su cabello ya pinta mucho mas canas que antes. Las líneas de expresión son cada vez mas marcadas en su rostro, y sus ojos, sus ojos hablan sin hablar, sin parpadear. No sé si sean las marcadas bolsas debajo, la sombra que estos tienen, la mirada fija o esas líneas rojas contrastantes con el blanco de sus globos oculares y cierto tono amarillento en las orillas; es como si estuvieran mas desgastados, reflejando tal vez el cansancio interno, tanto de cuerpo como de alma.

Es como si un buen día se hubiera despertado y el reloj le marcara unas horas de retraso a su destino, y de un solo movimiento hubiera apagado el despertador tardío, y decidiera que ya era tarde para llegar a su destino en esa mañana, pero también en ese mes, en ese año, en esa vida. Si ya iba tarde, mejor se dormía otros cinco minutitos mas, de esos que siempre aumentan exponencialmente.

Si, es posible observar y detectar todos esos destellos en él, eso y mucho más. No cabe duda, el espejo no miente, la imagen esta ahí para reflejar...