30 abril 2008

Como cuando eramos niños


Unas tablas de diferentes tamaños, cuatro valeros y mucho ingenio eran suficientes para sustituir al famoso carro deslizador avalancha, (marca registrada, no aceptes imitaciones) y al mismo tiempo, suficientes para esbozar una sonrisa de oreja a oreja; la nostalgia me hace ahora vagar a ese tiempo cuando era niño.

Recuerdo el famoso deslizador, de moda en aquellos tiempos y bombardeado por la publicidad televisiva en el famoso programa de “Chabelo”, todo niño en México quería uno así. Pero a falta de pan, tortillas, a falta de tiendas que distribuyeran el mencionado carro a estas latitudes tan lejanas y al norte, se buscaba siempre el producto gringo, pero no era lo mismo. Y a falta también, de los recursos necesarios para adquirir uno, aunque fuera de la más ínfima calidad, entraba entonces el ingenio que nos caracterizaba a los niños de mi cuadra y a mí, que tiempos aquellos, nada era imposible.

Andar de patio en patio buscando tablas viejas, en desuso, luego brincarnos la barda de los talleres de camiones urbanos, para buscar en el deshuesadero los ejes viejos para “pedir prestados” los valeros, herramienta en mano y después del botín, la respectiva correteada del perro raza “callerman” de regreso a la barda; todo esto era parte del show.

Ya en la casa de “El Chuy” o de Javier o en la mía, comenzábamos el proceso de producción... si tan solo nos hubiese visto Ford... valeros por un lado, previa limpieza en una charola con petróleo, tablas por otro lado, recortadas al mismo tamaño, clavos viejos y oxidados en un frasco de vidrio, de esos de la mayonesa, martillo, pinzas y demás herramientas que pudieran hacer falta, cuerda de esa para amarrar las carteras de huevo o algún alambre maleable, y mucha, mucha imaginación y paciencia.

En alguna buena tarde llegamos a ensamblar dos o tres carros: tabla grande de plataforma o “chasis”, dos tablas delgadas a los extremos a manera de ejes y en cada extremo enclavados cuatro valeros a manera de ruedas, y el volante se manufacturaba con el “mecate” (la cuerda) o en su defecto con un alambre, como una especie de rienda de caballo. Si bien nos iba en la búsqueda de material, nos alcanzaba para ponerle un respaldo al carro, y ¡listo!

A salir a las calles a hacer ruido, a disfrutar, a reír, a gozar.
Así de simple, así de sencillo se era feliz, cuando éramos niños...

Hoy que se celebra el Día del Niño por estas latitudes, quisiera que pudiéramos regalar una sonrisa a un niño, pues es mas que suficiente, es como el combustible que les mueve, un simple saludo, una enmarañada de cabello, un guiño de ojo, eso es todo lo que se necesita. Si no los vemos, pues hagámonos ese regalo a nosotros mismos, y dejemos salir ese niño que todos, absolutamente todos llevamos dentro. Suena bien ¿no creen? No es la solución a los problemas del mundo, pero es un buen comienzo...

25 abril 2008

De ir y venir

José y el resto del grupo deciden tomarse un tiempo en esa travesía. El desierto es traidor, el calor es excesivo, se acaban el agua, los víveres y las fuerzas, mas no así el sueño, ese sueño que se fue forjando unos años atrás y que ahora llevan a José a cruzar fronteras para poder darle una vida mejor a su familia allá en su pueblo natal y porque no, un día traerlos con él a compartir ese sueño americano.


Simón observaba extasiado la estatua de la libertad mientras el barco que lo transportaba encallaba finalmente en la tan mencionada Ellis Island. Era la primera vez en su vida que salía de su natal Europa, en busca de un sueño, un sueño tal vez compartido con los miles que en ese momento iban llegando a la misma estación migratoria. La espera prometía ser larga, el papeleo y la burocracia aun más, pero todo valía la pena, comenzaba así su recta final hacia aquel sueño tan anhelado.

Maria se aferraba a la pequeña valija que contenía sus únicas pertenencias mientras descendía del avión que la llevaba por primera vez fuera de su país, fuera de la Europa del este; por fin estaba en Irlanda. Frente a ella quedaba ahora la terminal aérea, llena de gente, con sus únicas pertenencias bajo el brazo, pero con un puñado de sueños e ilusiones; comenzaba así para ella una nueva vida.

Para cumplir con el mandato del censo, el cual indicaba que dicho registro tenia que hacerse en el lugar de origen del patriarca de cada familia, José toma a su esposa Maria y a su hijo Jesús y emigran temporalmente hacia Belén para cumplir con el censo, y lo demás, ya es historia...

Se dice que, sin darse cuenta, en busca de mejores condiciones generales y siguiendo a las manadas de animales, un grupo de antiguos pobladores de Asia, cruzaron el Estrecho de Bering en varias oleadas, dando pie de esta manera, a una diversidad de culturas que se fueron desarrollando con el paso del tiempo.

Al final de cuentas y de algún modo, todos somos inmigrantes.

Pienso que no todo esta perdido, los verdaderos principios y propósitos de todos aquellos que fundaron naciones, leyes y derechos humanos, deben de prevalecer. El odio de unos cuantos no puede opacar la solidaridad de otros muchos. Solo siendo tolerantes y abiertos es como vamos a lograr dejar un mejor mañana a nuestros hijos, en aspectos sociales, económicos y ecológicos, pero sobre todo, en aspectos ideológicos, dejando mejores ciudadanos, mejores hermanos, mejores amigos.

Y para aprovechar el Viernes musical, les dejo esta canción (el video es una animación creada por alguien mas) que, a pesar de ser gringo, lleva el verdadero mensaje y los sueños originales y nobles de todo aquel en busca de un mejor futuro. Esto, independientemente del país de origen, se puede adaptar a tantas otras situaciones, regiones, países, fronteras, etc. No podemos generalizar cuando unos cuantos, pocos o muchos, siguen creyendo en esos principios... no todo esta perdido...

11 abril 2008

Descubrimientos y otro Viernes musical más

De nuevo en el ático, de nuevo limpiando, abriendo ventanas para dejar entrar la luz del sol, que salga el polvo y la humedad, cambiando cosas, tirando algunas, guardando otras, reacomodando aquellas y estas.

Entre tanto reacomodo, me encontré con algunas piezas musicales, y vinieron inmediatamente a mi mente recuerdos de mis tiempos mozos, de mocoso de secundaria, de mi amigo “el Topo” y de nuestras sesiones rockeras. En casa del Topo siempre podíamos escuchar cualquier tipo de música sin censura, y ahí descubrí a ese grupo, y a ese vocalista, que después paso a ser solista y lo demás, lo demás es historia. Hoy en día es uno de los rockeros mas ricos de la Gran Bretaña, su nombre es marca registrada y hasta un Reality Show tuvo, en fin. Que tiempos aquellos, escuchando música variadita, yo ponía mis rolas fresas, mis amigos el Topo y el Huevo, ponían sus rolas rockeras, era la mera época del Heavy Metal, ahí fue donde aprendí a ser rockero, y a saber apreciar todo tipo de música, de todo.

Hasta hace unos pocos días descubrí que comparto mi día de cumpleaños con este cantante y rockero que ya es una leyenda... ¿esto significa que me volveré igual de paranoico como él? ....no lo creo, ojala me volviera igual de rico, pero bueno, el dinero no es la felicidad.

No podía faltar pues otro Viernes musical mas, para recordar viejos tiempos, tiempos rebeldes, tiempos rockeros, y aunque este video es mas viejo que yo, la música no tiene edad ni fronteras. Observen al cantante, la misma cara de loco, solo que con muchos años menos. Una probadita de las sesiones rockeras de antaño en casa del Topo, esto es Black Sabbath con su rolon Paranoid:



Que tengan muy buen fin de semana, otro Viernes musical, variadito, de todo un poco, como en botica.
¿Descubrieron quien es el vocalista el cual comparte su cumpleaños conmigo? No prometo premio para quien le atine, creo que es muy obvio, pero seria un experimento interesante...

04 abril 2008

Sobrellevando


Sobrellevando la vida
con penas, con alegrías,
con trafico, con prisas
con trabajo, con travesías.

Con el Sintroid de las mañanas,
el Clonopin de medio día,
otra dosis mas por la noche
y el Lexapro, para el que ansía.

Sobrellevando la vida
sigo dando pasos en el asfalto,
a veces preguntando ¿que sería?
a veces firme, a veces falso.

Pareciera ser tan difícil
aunque en el fondo es más sencilla,
y sigo descifrando día con día,
Sobrellevando la vida.