31 enero 2011

My dark side of the moon


Esta por ahí escondido en el lugar mas adecuado, en el menos esperado. Y no fue necesario abrirle la puerta, él ya estaba adentro, agazapado esperando pacientemente el momento optimo para saltar cual depredador, sigiloso, eficaz, letal.

¿En que momento me deje sorprender por ese personaje oscuro y gris, lleno de espejismos, cortinas de humo, indecisiones, inseguridades etc., etc., etc.? La lista es larga, los demonios aguardan y se turnan su tiempo de fastidiar, uno tras otro, y a veces al dos por uno; maldita legión.

Y el dolor aumenta cuando el maldito fantasma viene con la cualidad del rey Midas, pero en vez de convertir en oro todo lo que toca, lo convierte en pomada. Y no viene con etiquetas rojas de advertencia y en letras grandes; no, viene así nomás, en tono despistado para que sea mas “efectivo”, para que sin darte cuenta causes daño, inocentemente salpicando acido.

A veces siento que desfallezco, caigo y pierdo el round, pero escucho la cuenta, me aferro de las cuerdas y me levanto antes del diez, puteado pero de pie. Y esas leves victorias sin ganar la pelea, son de las que me agarro, como a las cuerdas, para seguir adelante, y decirle “ya no mas”. Y se siente bien, pero el muy cabrón vuelve por la revancha, a veces mejor entrenado. Solo me queda seguir luchando, de eso se trata, pues el lado oscuro de la luna esta ahí, no se va, como el rival, o le pegas o te pega, aunque a veces siento que ya se me están acabando las fuerzas…

28 enero 2011

Un ensayo perfecto, volumen IV


El instante era el apropiado, había que culpar a la luna por su brillantez y esplendor; la noche serena y fría, y unas cuantas nubes esparcidas eran el marco perfecto.

El solo sabía que era “ahora o nunca”, y así lo hizo. Le tomo el rostro con sus manos, y la guió lentamente hacia el, hasta que la tuvo lo suficientemente cerca, y sin pensarlo mas, unió lentamente sus labios con los de ella. Comenzó con ternura, y poco a poco se fueron llevando hasta sentir como todo iba tomando su lugar. Alrededor no existía nada en esos momentos; era como si todo hubiera desaparecido, ni ruido, ni transeúntes, ni autos ni sirenas ni vendedores, nada, eran solo ella y el, y sus bocas explorándose, buscándose, regocijándose el uno con el otro en ese momento perfecto. Todo encajaba perfecto, es como si se hubieran pertenecido siempre. El sabor de sus labios era simplemente perfecto, un néctar exquisito del cual requería probar mas, pero con la mesura adecuada para no acabárselo de golpe. No había prisa, todo a su debido tiempo y ritmo; había que disfrutarlo. Al cabo de unos momentos que parecieron eternos, sus labios dieron tregua para fundirse después en un abrazo eterno, fuerte, de corazones unidos en un solo latido, de pensar, imaginar, planear, compartir, pero en silencio, todo esto en el lenguaje de los brazos, y miradas eternas y quietas, manos que se unen, dedos delineando rostros, caricias tiernas, escalofríos y sonrisas cómplices.

Si, tal vez debería de culpar a la luna, porque si me culpara a mi mismo, con gusto purgaría mi condena, porque seria culpable de principio a fin, y no me arrepentiría en lo absoluto; al contrario, seria un ladrón reincidente…

21 enero 2011

Caminando


Caminando…
Cuesta abajo de aquel puente,
Por abajo los vagones y durmientes,
Por arriba remolinos de emociones.

Y el dolor,
En el pecho se confunde
Se amalgama, se mimetiza
En una sola palpitación.

¿Será acaso el sentimiento?
¿Será acaso cardiopatía?
No lo se a ciencia cierta
Duele igual, es lo que cuenta.

Cuando deje a mi corazón naufragar
En las aguas turbias del amor a derroche;
Cuando me perdía en tu luz de luna
Noche tras noche.

Úrgeme sacarlo al sol,
Que seque bien sus heridas
Y a embalsamar bien esas grietas
Que no se queden a la deriva…

17 enero 2011

Bitácoras inconclusas ver 1.1


Hurgando por ahí en algunas hojas perdidas, me encontré un intento de bitácora de viaje, el cual pareciera no tener un orden, pero curiosamente el sentimiento esta plasmado, y lo entiendo como si fuera ayer:

Jueves - comienzo en desorden para no variar. Cansado hasta el cansancio mismo. Divertido, luego no tanto, pero contento al final. Jamás pensé que un musical de Finding Nemo estuviera tan espectacular y me conmoviera hasta las lágrimas… ¿Qué es lo que pasa conmigo? A veces reniego de ser así, pero bueno, debo de terminar por aceptarme.
La faena terminó temprano, un poco de descanso, luego mas caminar, buscar souvenirs, encontrar mas señales, mas caminar, mas regresar, mas dormir…

Y jamás regrese a terminarla. ¿Por qué? No lo se… simplemente no pude terminarla, pero creo que así esta mejor. El antes y el después lo dejo al aire, a la suerte, al tiempo, y ya veremos que pasa. Por ahí seguirán saliendo mas bitácoras inconclusas y las seguiremos analizando…

08 enero 2011

Una chispa de corriente no tan común


Tema de filósofos, científicos y pensadores en un café: la energía eléctrica. Que como se transmite, que como se genera, que como se transforma, como viaja. Esa electricidad nos da mucho, nos da la vida moderna que hoy tenemos, nos da luz, nos da guía, nos da diversión, y por que no, también nos da alegrías.

Un foquito nos permite ver lo que escribimos, una corriente eléctrica le da vida al ordenador para escribir, dibujar, crear, y también para socializar, platicar a distancia, mandar señales de alma, vida, corazón y vísceras, de ida y vuelta.

Y cuando la energía se pone caprichosa, le da por manifestarse en esa chispa de electricidad que no se mide con agujas, ni se cobra cada mes, ni se conecta a la pared, ni prende licuadoras. Se manifiesta en ese cruce de miradas, en un primer estrechar de manos, en el primer abrazo, desde el primer beso hasta el cinco mil setecientos cuarenta y ocho. Siempre esta esa chispa presente, una corriente no tan común, o tal vez más de lo que pensamos; habrá que observar mas con detenimiento a nuestro alrededor.

Y habrá ocasiones en que, por mas caprichos de la naturaleza, ambas energías coincidan, por una serie de circunstancias estratégicamente acomodadas en el espacio – tiempo, permiten que el roce de dos cuerpos cargados estáticamente, produzcan esa chispa, al preciso momento de un abrazo, de un beso, de un saludo, de esa demostración de afecto. Aquí se da el “chispazo” por partida doble, y es cuando ambas corrientes convergen en un solo lugar, un solo fin: una energía que no se crea ni se destruye, solo se transforma, y se manifiesta de muchas maneras… así como esa chispa mágica.