28 julio 2011

Lluvia acida


La lluvia siempre refrescante, me vino a dar un baño de realidad, que ya no fue tan refrescante.

Fue tanta la espera, que cuando esas gotas refrescantes vinieron tan de golpe, la sensación termino por ya no ser tan completamente placentera, al menos no como lo esperaba.

Por un momento llegue a confundir esa bendita lluvia con mi pequeña nube personal, esa que me persigue como en un mundo de fantasía mezclada con realidad, de sueños… mas bien de pesadillas entretejidas con el andar diario. Pero una refresca, la otra re jode; en esta ocasión fue una combinación extraña de ambas. Ahora entiendo mejor ese concepto de ”sabor agridulce”.

Y mientras salía de mi trance y buscaba refugio, podría jurar que la nube me seguía, pero no, en esta ocasión estaba seguro… esa no era mi nube…

24 julio 2011

La isla de los inadaptados



Es como si fuera una isla donde llegaron por azar un grupo de náufragos. Unos con la ropa hecha jirones, huellas de la batalla, su propia batalla diaria; la guerra no se acaba pero si acaba con los combatientes.

Y afuera, apenas se vislumbra el mundo de los cuerdos, el de las reglas y las imposiciones; es como el océano, inmenso y azul. A pesar de su ruido incesante de bocinas, motores y escapes, es como escuchar las olas picar y golpear la playa. Esta ahí porque lo puedes ver, pero es como si no existiera, pasa desapercibido, al fin y al cabo es una isla, aislada.

Aquel mundo de capitalismos y modelos económicos, de la ley del más fuerte y del exitoso solo llega hasta la orilla de aquella imaginaria isla, así como las olas del mar terminan en donde empieza la playa y solo borran las huellas de la arena, pero nunca mas allá.

En esta isla de inadaptados nada de lo cuerdo vale un cacahuate. Ahí las modas no encuentran rival ante la combinación sin armonía de colores, unos audífonos de casetera, un carrito del supermercado, barbas largas, cabellos grises, ojos y tonalidades de piel de la más surtida variedad.

Es curioso como todos esos inadaptados encuentran ahí su lugar, y perciben esa sensación de pertenencia, tanta que hasta comparten… se podría decir que socializan. Ahí no existen razas ni diferencias sociales, ni profesiones u ocupaciones mejores que otras. Ahí todos son inadaptados, raros, “misfits”… y todos encajan, ahí nadie desentona.

Y mientras los observaba armonizar, quise aventar al carajo mi trabajo de “working class hero” y quedarme ahí un rato mas, a compartir historias, mientras llegaba el próximo bus rumbo al océano….

19 julio 2011

Experimentos gráficos

Por ahí alguien lo había hecho antes, y por ahí alguien me animo a darle mas vuelo a mi lado creativo.

Se trata entonces de ponerle el dialogo o texto al cartón, lo que se te ocurra, venga, ayúdame a completarlo, para sabes si le sigo a esto, o de plano me retiro…


"Ponle dialogo al carton"

¿Saben cual fue el dialogo original que se me ocurrió? Fue sencillito y medio simplón:

Taza: Siempre estoy en boca de todos….
Cafetera: anda, a mi todo mundo me mangonea y no me dejan ni gota de nada…



Expandan sus mentes y vacíen sus ideas, nostalgias, sentimientos, tripas, etc…

11 julio 2011

Tinieblas de bolsillo o Crónica de una depresión, vol. I


De nuevo, nunca suelo abrir mi corazón de manera directa, a este curioso y extraño mundo del ciberespacio (extraña mezcla de realidad y virtualidad). La intención es ir tratando de documentar, a manera de catarsis, una experiencia que, a la fecha, me imagino es ya demasiado aparente (basta hilar los últimos y no tan últimos temas en este depositario) y que tiene nombre propio sin apellido al más puro estilo de un “rock star”.

Esa nubecita negra de bolsillo, que suele aparecer cuando menos te lo esperas y oscurece los días mas soleados, pareciera tener la practicidad de una navaja suiza (swiss army knife) que hasta incluye sacacorchos y rebanador de queso, para esas ocasiones mas inesperadas, sin dejar de ser desde su concepción una herramienta multiusos de soporte bélico.

La nube aparece y te hace sombra cuando menos te lo esperas, y te persigue la muy hija de puta, tal y como en aquel episodio de La Pantera Rosa que alguna vez de niño vi por televisión. Y por más que me repita mantras optimistas y lea y relea pasajes motivacionales, la nube se me escapa del bolsillo y me tapa mi divinamente asignada dotación de luz solar interior. Y se escapa de mi bolsillo porque la nube no es externa, es personal, es propia, ni a quien culpar, pero se escapa y hace de las suyas.

Hoy decidió escaparse temprano por la mañana mucho antes de mi ritual diario de esfuerzo sobrehumano por posicionarme en vertical, sacar agua, recibir agua, transformarme en ratón de laboratorio y subir a la rueda a dar vueltas, a veces a mas de 110 Km/h para llegar a tiempo…. ¡Bah! Como si el tiempo se fuera a acabar antes que la vida. Así es, mi viaje diario fue con nube integrada, hasta mi amada sintonía AM me supo amarga.

Seguro se escapo de noche mientras dormía, para, como es su costumbre, no dejarme soñar y levantarme mas temprano, con esa sensación de no haber descansado…eso debió haber sido, de otra manera no hay explicación. Tengo que entender mas a la nube, aprender sus mañas, para así aprender a mantenerle guardada durante el sueño, y que al menos salga mas tarde, tal vez así me evite algunas cuantas mentadas de madre tan temprano, porque a esas horas, ¡es pecado carajo!, como tomar un trago antes de las doce o en ayunas…

05 julio 2011

Invierno dentro


Mi cuerpo se esta secando, y mi alma junto con el…
Ya no soy el mismo de antes, ya no tiemblo, no hay por que…
Mi sangre corre porque la naturaleza lo dispone, pero si por ella fuese,
Se quedaría detenida, congelada, paralizada en cualquier momento…
Mis pies van y vienen, a los mismos lugares, siempre el mismo camino…
Están cansados pero el movimiento es innato, “seguro”, en automático…
¿Vale la pena seguir en la rueda sabiendo que tal vez nunca vas a bajar?
Búsquedas similares, sin encontrarse a uno mismo…
¿Qué buscamos encontrar? ¿Qué esperamos al final?
No soy ni la solución a mi mismo, ¿Cómo espero ser encontrado?
Ser rescatado de la rueda de mi mismo, de mi ansiedad y mi egoísmo…
A veces, y solo a veces… todas mis mañanas pienso,
Que estoy destinado a vivir en el invierno,
Sin siquiera un rayo de luz, un poco de calor, algo de confort…
Me tendré que conformar con un óleo, un trazo, un cartel
De una fogata deliciosamente calida, confortante, viva…
Pero que jodido! yo no se pintar, ni dibujar, ni plasmar…