31 agosto 2006

y para muestra ... basta un boton

Una pequenia muestra de la pasion futbolera, la nuestra creo que no llega a tanto, en fin, el video esta padre ...



28 agosto 2006

El Futbol es pasion

El otro día me preguntaba cuando fue que me nació la pasión por el fútbol. Ah, el fútbol, el “juego del hombre” como lo llamara el Don Angel Fernández cada Domingo por la tele. Creo que todo empezó por el principio, o sea hace un chorro de años, mientras era un mocosillo de escasos 7 años, y comenzaba a despertar en mi el interés por los deportes. Cabe mencionar que mi familia por parte de padre (porque por parte de madre se oye feo) es de extracción beisbolera, debido a su origen geográfico, conocidos comúnmente en nuestra ciudad fronteriza como “Torreoneros”, ni pex, lo tengo que aceptar y en otra ocasión ahondare en el tema.

La disyuntiva fue entonces, jugar béisbol o jugar fútbol? Creo que el jugar béisbol fue mas tradición que gusto, y a raíz de eso desfile por ahí si mucho un año en alguna liga pequeña de béisbol en la ciudad, y alguno que otro partidito en la cuadra, de aquellos con pelota de tenis y un pedazo de tabla, rama de árbol y en veces hasta “a mano limpia” en vez de un bat. Pero al fútbol lo empecé a seguir con un ahínco que ni yo mismo me lo creía, fue algo que me robo prácticamente de los otros deportes, con todo y que en mi casa nadie lo practicaba, ni siquiera lo veían por televisión. Nacía pues así, una pasión futbolera, pero en silencio, como sin salir del closet, deportivamente hablando, tengo que aclarar.

Oh si lo recuerdo perfectamente – sin sonar a traducción cagada de Rescate 911 – el primer mundial de fútbol que en un principio seguí con atención, y que después se transformo en pasión, fue el de Argentina 78. Recuerdo que en ese tiempo la expectativa era grande con el equipo mexicano, teníamos a los “melenudos”, Hugo Sánchez, Leonardo Cuellar y compañía, además de que nos había tocado un grupo “a modo”, contra Túnez, Polonia y Alemania. Y se dijo por ahí en aquel entonces: “a Túnez le ganamos pelada, con Polonia ganamos o en el peor de los casos empatamos, y con Alemania si perdemos, aunque los milagros existen y le podemos empatar”.

Recuerdo haber visto ese partido en mi escuela primaria, en el salón de clases de los de sexto año, el esposo de mi maestra de Segundo era el profesor de sexto, así que ahí mero nos acoplamos los mas chicos con los mas grandes, pero al fin y al cabo, el fútbol nos une (y no es comercial). Ahí, sentado en el suelo, entre hileras de bancas, por un televisor a blanco y negro que para mi gusto estaba demasiado pequeño, pude observar como la confianza mato al gato, o más bien mato a los ratones verdes. Ahí vi como unos pinches desconocidos de Túnez nos ponían una madrina de 3 a 1, lo suficiente para echar por la borda todas las esperanzas que alguna vez tuvimos. Y digo tuvimos porque la esperanza era general, así como general fueron las caras largas de todos los allí presentes por el resto del día, y tal vez por varios días más. Y los siguientes partidos? Ni hablar, perdimos con Polonia y Alemania nos dio hasta por debajo de la lengua y hasta pa’ llevar; pero eso, eso ya es historia.

A pesar de lo acontecido, después de aquel primer partido, mi afición por el fútbol no decayó, al contrario, siguió con mas fuerza. En ese mundial, y debido a la salida de México, me vi obligado a cambiar de equipo, me fui con los che’s y obvio que medio mundo se me vino encima, de mamón no me bajaron pero yo empecinado seguí apoyando a la albiceleste, y para mi satisfacción, finalmente resultó campeona del mundo. Recuerdo que hasta hice dibujos, fueron como una especie de reseñas graficas acerca de la final, lastima que no los resguarde con mi vida; un día que me descuide, mi madre hizo limpia general de mi cuarto y ahí se fueron varias de esas obras de arte, ni modo. Lo triste es que hice dibujos de varios mundiales, o al menos recuerdo haberlo hecho para el de Argentina 78 y España 82, con estadios, árbitros y hasta los monos del publico, ahora si que ni llorar es bueno.

Así continuo la pasión y siguieron los mundiales, y hasta los juegos del fútbol mexicano. Llegaba entonces también el momento de escoger equipo, y aquí es donde me van a odiar... así es, acertaron, escogí al América !!! (nadie es perfecto). Tal vez bombardeado por la televisión, Chabelo y el Loco Valdez, pero así es, soy americanista. Aunque yo me remonto mas a la época del Batata, Norberto Outes, Bacas, los hermanos Tena, el ruso Brailovsky y Héctor Miguel Zelada. También fui seguidor en la época de la “ola africana”, con Kalusha Bwalya y Francois Omam Biyik, y que decir del hijo del lobo solitario, el que tiene dos pies izquierdos, “la reuma” Luis Roberto Alves “Zague”. En fin, eran años en los que los jugadores todavía no brincaban de equipos como lo hacen hoy, cuando sí se defendía el honor y el amor a la camiseta.

Pasaron los años y llegaron los tiempos modernos, el fútbol paso a ser mas negocio que deporte, explotando al máximo la pasión del fan, el hincha, el fiel seguidor, con intereses oscuros y capitalistas, pero yo seguí firme en mi filosofía. Después llega una época fugaz de practica futbolera en mi etapa universitaria, aquí supe lo que era amar a Dios en tierra de indios en los entrenamientos y pretemporadas. Aquí también practique una posición que no me era en nada ajena: la banca, izquierda, derecha, central, la que fuera, pero era la banca al fin y al cabo. Fui tal vez el jugador más malo que haya existido en la escuela, pero seguí siendo el mas fiel y el mas persistente, hasta me llegue a sentir como el guey ese de la película “Rudy” (del otro fútbol, el que no merece llevar el nombre), aunque creo que yo llegue a jugar mas partidos que ese guey, pero en fin, algo parecido fue la historia.

A la fecha sigo jugando, con mil kilos mas, mil hijos mas y mil todo lo demás, pero al fin y al cabo, logre juntar a un grupo de aficionados, ex-compañeros de escuela, trabajo, etc., con los cuales sigo jugando al fútbol cada Domingo, o al menos cada Domingo que se puede, que no hay lesiones, que no hay lluvia, que no hay que lavar ropa, cortar césped, o alguna otra tarea. Tal vez seamos los gueyes más malos en el mundo para jugar, pero en la canchita, en el potrero, utasss!!!! somos grandes, somos Ronaldinho, Márquez, Beckham, Chelito, hasta Diego (D10s para los argentinos) – de taquito, gambeta, tres dedos, sombrerito, diagonal retrasada, de “aigre”, túnel o caño, you name it – nos transportamos a otra dimensión, una que nos da un momento de diversión, esparcimiento y logro, en medio de las tensiones diarias, fantasmas, inner demons y demás porquerías.

Aquí pues te comparto al menos una de mis pasiones. Te gustaría compartir la tuya?

23 agosto 2006

Alguna vez pediste rait?

… y no me refiero al veneno ese “Raid Matabichos” .. Inmundicia asquerosa, me refiero a aquel antiguo arte de empuñar la mano y levantando el dedo pulgar, pedir viaje gratis entre los automovilistas, también llamado aventón. Y digo antiguo arte porque la verdad, en estos tiempos no he visto a nadie hacer eso, salvo algún vagabundillo homeless en las carreteras gabachas, pero no más.

Así es estimados lectores, yo fui uno de esos mocosos aventados que por mucho tiempo se traslado de la escuela a su casa por este medio tan peculiar. Todo empezó en la época de la secundaria, asistía yo a la famosa y vieja secundaria del parque, fue como para el segundo año. Ahí nos aglomerábamos toda la bola de pubertos en el semáforo de la 16 de Septiembre y Américas, siendo mas preciso, nos escondíamos en una escalinata que había en la banqueta junto a la estación de bomberos, a su vez junto al estadio 20 de Noviembre. Era el escondite perfecto, así mandábamos a un guey (electo al azar según esto) a que hiciera la tarea de pedir el “rait”, con la consigna de que fuera una troca o pickup, la cosa es que fuera auto grande para así poder llevarnos a todos. Sorpresa la que se llevaban los automovilistas que accedían a la petición del compañero, al ver la horda de lepes chaquetos dirigirse todos en friega como enjambre de abejas hacia la caja de su camioneta. Algunos si de plano nos paraban en seco, otros les valía madre y nos llevaban a todos. Al poco tiempo cambie de crucero con un grupo más pequeño de amigos, éramos como 4 o 5 y ahora pedíamos el “rait” en la calle Vicente Guerrero, esquina con Gregorio M Solís, ahí en los 4 altos, junto al local de las hoy extintas “Motos Moyote”. Ya después en la prepa, lo hice por muy poco tiempo, tal vez durante el primer año y muy poco, no había lugares estratégicos y preferíamos caminar o ahora si, usar el sistema de transporte colectivo... mejor conocido como la ruta, la burra, etc.

Creo que la mayoría de los que nos dedicábamos a eso si contábamos con los recursos mínimos para pagar el camión, inclusive algunos rechazaban que sus padres fueran por ellos a la escuela, aun y cuando estos si podían hacerlo, con tal de irse de “rait” a sus casas. Creo que eran las primeras demostraciones de rebeldía, o de no se que, pero la cosa era decir “yo soy de los que se va de rait a su casa”.

Reflexionando en aquellos hechos, ahora me doy cuenta de la peligrosidad del asunto, un arrancon brusco, una caída desde el auto en movimiento, o hasta un secuestro. En aquel tiempo lo que más nos preocupaba era que nos fueran a dejar muy lejos de la casa, o en el caso mas extremo, que nos fuera a tocar un joto porque esos gueyes si te llevaban hasta la puerta de tu casa para saber donde vivías (esta versión me la contó alguien mas, no es testimonio)

Hoy los tiempos han cambiado tanto que la verdad no me imagino a alguno de mis hijos haciendo eso mismo. Para empezar, el trafico no es igual, ahora hay mas autos y todos van a una velocidad mayor, las distancias son mas grandes y la seguridad... ufas, la seguridad es otro tema a tratar por separado. Que tiempos aquellos cuando íbamos y veníamos de “rait”, disfrutando del tiempo de convivencia y sin saber de problema alguno. Y tu? Tu no eras de los que se iba de rait? Cuéntanos (déjate caer)...

21 agosto 2006

Re-encuentro karaoke night

Y no, no es el reencuentro de los ex Menudos titulado “Necesito Dinero… I’m broke”. Resulta que este fin de semana tuve una amena reunión re-encuentro con unos cuates que nos conocemos desde que todos éramos unos mocosos somnolientos de la mano de nuestras mamas los Domingos en misa.

Pasados los años, en alguna época en la cual intentábamos expulsar nuestros demonios internos, y a veces mas a fuerzas que de ganas, coincidimos en el coro de la iglesia (clásico, nada mas íbamos para ver que trampábamos, sin mucha suerte claro esta) y de aquí nace nuestro gusto por la bohemia, y no me refiero a la cerveza, si no a la música que tocábamos con las guitarras, casi siempre con la intención de hacer caer a las damiselas en nuestras garras, en fin. Un tiempo después, decidimos juntarnos por el placer de ser, y formar una agrupación a la cual bautizamos con el nombre de “Nivonigui”, lo cual significa “Ni voces, ni guitarras”, aunque no muy adecuado para la agrupación, puesto que mas de uno si tenia buen talento en estos menesteres de el canto y la guitarra. Nuestras tocadas eran en misas, bodas, fiestas especiales, etc. Que tiempos aquellos de serenatas mal correspondidas, pero a la vez de mil anécdotas y borracheras memorables.

Como siempre, al paso del tiempo cada cual agarra su rumbo, salir de la ciudad, casarse, trabajar, etc., y todo pasa a ser historia, a quedar como un recuerdo. Hace algunos años uno de nuestros organizadores tuvo a bien invitarnos a un re-encuentro y fue todo un éxito, lo malo es que fue en Jueves (juebebes) y al día siguiente la mayoría teníamos que reportarnos a trabajar, así que fue un enorme sacrificio. En esta ocasión sugerimos Viernes para evitar esas tragedias y así fue, de tu ronco pecho y hasta las 4:00 AM, aunque la cantada termino mas temprano debido a que estábamos en el patio de una casa y uno de los vecinos salió a tirarnos el clásico cuento de – oigan no sean malos, mi niño esta enfermo y no se puede dormir … - y yo preguntaba ya al punto pedo y con esa picardía heredada de no se donde (en mi otra vida era chilango y de tepito) ..”Que? que tienes malo el chico?”, en fin, ahí acabo la cantada pero no el ambiente.

Déjenme aclarar que lo del karaoke se debe a que en esta ocasión no hubo guitarras para el acompañamiento. Uno de los presentes tuvo a bien llevar su laptop, en la cual tiene un software de karaoke con una cantidad enorme de rolas de todo tipo, la mayoría en español, muy apropiadas para la ocasión, el anfitrión ya tenia preparadas bocinas, micrófonos y master. Y por el micrófono desfilamos todos, en solos y a duetos, con coros, etc. al calor de las cervezas y ya entrados, un buen tequila para ir afianzando la voz y que salieran bien los agudos de rolas de La Ley, Los Beatles, José José, José Luis Perales y hasta de los Bee Gee’s, entre otros. Total que nos divertimos como enanos, pisteamos, comimos, platicamos y cantamos, que mas se puede pedir? Me quede con las ganas de la carne asada o los tacos de discada, pero tuvimos que cambiar eso por unas pizzas debido a la puntualidad de algunos de los invitados, si nos poníamos a cocinar a esas horas (casi las 10 de la noche), me cae que no hubiéramos ni pisteado ni cantado tanto, así que todo salió perfectamente bien.

Creo que para haber sido mi primera experiencia con el karaoke, resulto ser muy buena. Dicen por ahí que recordar es vivir, así que esa memorable noche de karaoke revivieron nuestras épocas de nivoniguis y nos divertimos bastante, muy merecidamente, y más con el stress y el ajetreo de las vidas que hoy en día llevamos casi todos. Nos vemos en la siguiente caja o baúl del ático.

17 agosto 2006

Heme aqui por fin

Creo que una cosa lleva a la otra, y así sucedieron los hechos cuando paso todo … Un buen día, que fue este, me decidí iniciar este blog con el fin de …. de …., nada, simplemente con el fin de expresarme, recordar y autoevaluarse, y también porque no, para de vez en cuando recibir algunas mentadas que me hagan regresar a la realidad …. Life’s a bitch …. Pero ahi ‘ta.

He tomado la decisión después de un tiempo de leer bitácoras y blogs de muchas otras personas y de muy variados temas. Creo que este espacio bien puede funcionar como una especie de depositario de anécdotas y añoranzas, y que alo mejor algún lector pueda corroborar dejando sus aportaciones y experiencias vividas, etc., etc., etc. Pretextos para la fiesta y la embriaguez jamás faltan, y pues este blog puede ser uno de ellos, aparte de “tantos” propósitos mas … en fin.

Pues entonces, sin mas preámbulos, corre y se va corriendo ....