20 junio 2012

Gráficas de vida


Y te das cuenta que de pronto te caes del pedestal en el que te colocaron sin merito alguno, porque todo lo que sube tiene que bajar.  Y se baja (o te bajan o tu bajas) en la hora menos esperada, pero así es esto, así la cosa.

La línea de la vida es la misma gráfica del seno, la onda electromagnética o la discontinua línea sin curvas de los unos y los ceros, la ranita de la tabla numérica y demás probabilidades y estadísticas, ciencias y tecnologías.

Hasta que la línea deja de ser curva, que sube y baja de manera suave o bruscamente y sin avisar como en la grafica digital.  Y entonces se hace recta, continuamente horizontal y plana.  Se convierte en esa "flatline" del monitor cardiaco, y pierde su gracia... y su alma también…

Es caer mas allá del pedestal y del suelo, de ese que siempre te dicen del cual nunca pasarás pero te mintieron…

05 mayo 2012

De vuelta en casa


Por un momento se fue la luz, se apago el foco y en la penumbra de un ático sin energía y sin ventanas, las letras se fueron desvaneciendo… pero ya no mas.

Volvemos a casa mis letras y yo, con ideas nuevas y ahora acompañadas de viñetas y dibujitos de todo tipo; porque echando a perder se aprende y la práctica hace al maestro. Volvemos con una nueva inspiración, con un ático donde la luz del solo nos regala su sonrisa por la ventana e ilumina los rincones para hacerlos mas claros, mas placenteros.

 No todo es dulzura, eso lo se de sobra, pero con la nueva energía en el ático sabremos sobrellevar esos momentos. Tenemos lo esencial para seguir, “back to basics”, simple y sencillo. No se puede escribir claro sin luz que ilumine la vista y guíe a la pluma pero sobre todo, que de claridad a la mente.

 Estamos pues de regreso al ático, de vuelta en casa, back in business – yes we’re open.

 Se siente bien estar en casa de nuevo y compartir este ático tan íntimo con aquellos que pasan por acá, porque en este mundo, en esta vida, todos estamos de paso… así que, compartamos ese paso ¿no creen?

31 diciembre 2011

Se fue otro más


Y así sin más, con la rapidez de un rayo de bicicleta, la destreza de una tortuga en la arena y la nobleza de un político después de las elecciones, se nos termino otro año mas. Parece que fue ayer que pensaba en listas y deseos y demás cosas, alzábamos copas y después, entre resacas, sales minerales y demás remedios, tratábamos de recordar aquello que pensábamos (algunos le llaman propósitos) mientras comíamos apresuradamente las mentadas doce uvas.

El año vino como siempre, cargadito como en botica. Hubo de todo, y al hacer un recuento inconciente me doy cuenta que me faltaron muchas cosas, otras si se lograron, pero falta mucho por hacer. Y la carrera no es anual, o no se mide así, pero bueno, utilicémoslo como parámetro y no como flagelo. O como dijera Don Teofilito (el abuelo de todos) lo que se logró, se logró, y lo que no, pues no.

Tengo cosas que agradecerle al año que se va. Días cargados de gloria, alegría, amor, atardeceres o simples vistas al techo. Pero también los hubo llenos de oscuridad, rabia, odio, tristezas, en grados extremos y normales… todo parte del show.

Y decido quedarme con los buenos, pues son el verdadero propósito, lo demás, es simple aderezo que nos hace dar cuenta que la vida no es justa, y así fue hecha, para esforzarnos mas, y para saborear mejor precisamente esos buenos momentos, los inolvidables, los que dejan huella, los que trascienden y nos hacen felices cada vez que los recordamos, y hasta temblamos de gusto.

No me queda más que desearles a todos aquellos que pasan por aquí, por voluntad, equivocación, salto de ligas y demás, lo mejor para el siguiente año 2012. Que si se va a acabar el mundo o no, eso es lo de menos, lo importante es que aun nos queda tiempo para recomenzar, reconstruir, retomar y revivir… pero sobre todo, si es que estas leyendo esto… para vivir!!!!

Un abrazo.

29 noviembre 2011

Dream # 4 or My life as a security guard


Here I stand every morning, greeting all these employees with a pseudo military salute, maybe not with a burst of enthusiasm but with a smile than can carry on for a while. Similar to the mail man, rain or shine, we stand our ground and sit and watch, drink coffee, lots of it, change guard, change post, smile and wave, and protect…from what? I don’t have a clue, but we protect; at least that’s what our contract says, and it is fine with me.

Whether is dark or bright, I wake up every morning to the smell of fresh coffee, thanks to my programmable coffee maker. I have to admit that such modern treasure has make my life easier, that and my old fashioned, flip cell phone; and that is all the technology I can handle, I guess my brain is somehow old fashioned, but I survived a war, I can survive this.

And off we go every morning, me and my old revolver, to protect and serve those turkeys to whom me and my buddies are invisible, just like ornaments, taken for granted. We endure the harsh climate and long boring hours but no one seems to care, because we are supposed to be there and that’s all. And I am still fine with that.

When my duty is over, off we go again, back to that little place I sympathetically call home; a ten-something by twenty-something feet room that holds just the necessary things I need to live: a kitchen, a table, two chairs, a small fridge, a small and old microwave oven that sometimes the buttons don’t work, an old couch (and sometimes smelly), a small bed, an old tube TV, a live bamboo stick in the corner and an aquatic turtle that I recently got from my kids. At least I have two more living things with me so that I don’t feel lonely, even tough both of them can’t talk, but at least I know they are alive, I guess.

Nighttime is so different at my own world; they go by faster and better with some Jack Daniels, or whatever the paycheck can afford. I’m not going to lie; I do miss the nights with a nice steak and Glenlivet while staring at the fireplace until falling asleep. Now is some shitty liquor and peanuts, with a little luck.

And just sometimes, like tonight, my old world comes out to haunt me with a vengeance and make me feel two-foot small. My decisions fly in front of me like a nice illusionist special effect, laughing at me and specially, feeling sorry for me, and they make sure they deliver the message, a message I cannot take any longer… and that’s when my good old friends Smith and Wesson smile at me with that shiny teeth and dark mouth hole. There sure is light at the end of that tunnel, a big “bang” light…
And I am still fine with that...

26 noviembre 2011

Escuchando a mi soledad


De pronto me detengo, y pienso (no se si en voz alta): siempre que estoy solo, me sorprendo a mi mismo hablando, conversando, discutiendo… si, solo. Pero siempre es con un acento diferente; al menos así lo intento, al menos así lo escucho.

Y por mi aislamiento desfilan personajes imaginarios: españoles, argentinos, chilenos, alemanes, hindúes, chinos, árabes, australianos; reales o imaginarios, deportistas o caricaturas…pero eso si, siempre todos extranjeros.

Y ninguno soy yo, o todos son yo.

Mi mente en retiro, voluntario o involuntario, se detiene de nuevo. Y analiza, piensa y medita. Y se vuelve a sorprender. ¿Será acaso locura en etapa inicial? – Eso es algo imposible para mi de discernir; además, siempre me he considerado un loco, de buenos sentimientos, no un loco peligros ni de atar, pero si un loco.

Y llega otra pregunta: ¿Será una simple practica de locución (o intento de) o estoy huyendo de algo? ¿Acaso huyo de mi mismo, y por eso la presencia vocal de tales personajes? Recuerdo en alguna ocasión, cuando era mas joven, que alguien en alguna reunión me dijo – debe ser bastante complicado imitarte a ti mismo – y no estaba equivocado.

A veces siento que mi vida se fue así, imitando voces, tratando siempre de ser otro personaje, tratando de agradar a los demás, pero abandonando el mío, o huyéndole. Por algo no me dedique a eso, pero por algo ahora vuelven esas voces diferentes.

Por lo pronto, le encuentro espacio a ese todavía pasatiempo, y horas de practica, en la soledad, en esa que dicen que es mala consejera, pero que al fin y al cabo tiene mas respuestas que un oráculo y te enseña que es la única que te va a sacar adelante, tu y ella, nadie mas…