17 septiembre 2006

Viajeros en el tiempo ... estudiantil

Que pensaron? Mac y Douglas en “El Túnel del Tiempo” o “Bill & Ted’s Excellent Adventure”? Pues no, se trata de uno de aquellos famosos e inolvidables viajes estudiantiles. De los pocos viajes que tuve oportunidad de realizar durante aquella época de estudiante, sin duda alguna sobresale en particular, el que a continuación intentare narrar.

Corría el año de .....mmm, mejor digamos que me encontraba yo en el segundo año de la prepa, formaba parte de la Banda de Guerra de la escuela, y fuimos invitados a un concurso de Bandas a nivel preparatoria, organizado por la UACH en la ciudad de Chihuahua. Nuestra escuela acepto la invitación, y después de un largo tiempo de preparación, ensayos, mentadas, etc., se llego la hora de emprender el viaje. Como en muchas ocasiones, nuestro punto de reunión en aquella ocasión fue el estacionamiento de la prepa, ahí comenzó la aventura. Gracias a los recursos abundantes de nuestra escuela, el viaje lo hicimos en un camión rentado, el clásico camión amarillo de escuela gringa (recuerdos de “Pesadilla en la Calle del Infierno”). Por ende, debido a la gran potencia en caballos de fuerza del vehículo colectivo, un viaje que en aquellos tiempos se realizaba en casi 4 horas, lo hicimos en 7 largas horas, gracias en parte a una descompostura del mismo a media carretera, en medio del desierto, por espacio aproximado de dos horas.

A pesar de todas estas peripecias, nuestro animo nunca decayó durante el viaje. Pasamos ese tiempo en el camino meditando, algunos leyendo, bromeando, contando chistes, imitando maestros (que raro, yo ni sé de esas cosas) platicando, riendo, escuchando música (traíamos tres intentos de DJ’s, de los cuales dos terminaron trabajando de DJ’s, uno de ellos inclusive en el famoso Eletric-Q) y también cantando, sobre todo cantando. Recuerdo que entre todas las canciones que cantamos, traíamos en el repertorio aquella canción de “la yerba se movía” en versión modificada, la cual recitábamos: - y con comodidad, nos tiramos al pasto y ANDELEEEEEEEEEE -... en fin, con cualquier tontería nos divertíamos, a pesar de la adversidad.

Por fin llegamos a nuestro destino, cansados, de noche, pero por fin estábamos ahí. El camión nos fue llevando por las calles de la ciudad, y a lo lejos vimos el anuncio de un hotel que en aquel tiempo era el mas nuevo y de lo mejor en Chihuahua, el hotel San Francisco. Tremendo chasco nos llevamos cuando el camión se siguió de largo, y se detuvo un par de cuadras mas adelante. El nombre del hotel no lo recuerdo, pero no hace falta. Era un edificio viejo, de unos cinco pisos a lo mucho y poca iluminación en los pasillos. Nos registramos en recepción, se hizo la distribución de los cuartos y sobres de ellos! Que cuartos aquellos!, muebles Pancho 13 (no alcanzo para los Luis XV), ventanas panorámicas (a los edificios de atrás) y hasta baños romanos – por aquello de que estaban casi al aire libre- que tenían unas ventanas de esas que se abren hacia adentro de manera inclinada, pero tan oxidadas que eran de apertura permanente; podría jurar que la ultima vez que se abrieron fue durante la toma de la ciudad por las tropas villistas.

Llegó pues el día de la competencia, y había que comenzarlo con el mejor de los ánimos. Me di un regaderazo en aquel “baño romano” y durante ese tiempo me puse a cantar aquella canción de “Ahora te puedes marchar” al más puro estilo de Luis Miguel. Creo que mi animo y similitud de voz fue en extremo porque aquella mañana cuando baje a desayunar, me enteré de que medio hotel y media cuadra habían escuchado mi interpretación, poco les falto para pedirme autógrafos en el restaurante. Eso si, el desayuno, después de todo, fue en el hotel San Francisco, invitado por el director de la escuela; hasta el momento, salvo el hotel, no nos podíamos quejar.

Unas horas mas tardes, nos dirigimos al gimnasio Rodrigo M. Quevedo; por fin llegaba el momento de la competencia. Los participantes procedíamos de varias ciudades de la región, sabíamos que la competencia seria reñida, había bandas de bastante calidad, pero nosotros teníamos confianza en hacer un excelente papel. Llegó nuestro turno, recuerdo bien los nervios del momento, fueron tres o cuatro marchas obligatorias y dos libres, y después de unos veinte minutos, terminaba nuestro cometido; creo que todo salió a la perfección, mejor imposible. Inclusive después de nuestra actuación, recuerdo que un militar que no era parte del jurado, se acerco y nos felicito por nuestra actuación. Eso nos dio tranquilidad y confianza, pero me temo que un poco en demasía.

Por fin se llegaba el momento de anunciar a los ganadores. Y creo que todo fue mas o menos así: - el tercer lugar es para ... el Cbtis 114 de Ciudad Juárez (seguid de aplausos); el segundo lugar es para ... el Colegio Latinoamericano de Ciudad Juárez (seguido también de aplausos)-. Hago aquí un paréntesis, porque en ese momento, por mi mente pasaba la idea – Que padre, los tres primeros lugares para escuelas de Juárez, que barrida -, mis manos sudaban, todos estábamos con los nervios de punta, - y el primer lugar es para .... para .... (continuara)

5 comentarios:

Abelina dijo...

Orale, que malvado resultaste!! dejas todo justo donde empieza lo bueno..

sí, tiempos áquellos, me hiciste recordar varios viajes que hice en mis épocas estudiantiles,

ahhhhhhhhhhhh, suspiro.

saludos!!

Elisa dijo...

no se vale, no se vale!!! dejarnos así en ascuas :(

queremos la continuación ya xD Saludos! ;)

Mr. Magoo dijo...

ya la tengo, la verdad no la inclui porque pense que iba a estar demasiado largo el post y luego les iba a dar flojera leerlo todo, pero ahi viene la segunda parte.

Y a ver cuando me cuentan pues sus recuerdos de la prepa del chami, y eso que no estuvieron ahi ehhhh

pato dijo...

Me tienes con la imaginación al vuelo !!!

majana dijo...

Chan chan cha cha channnn!!!! En ascuas!!! Jeje XD