29 agosto 2011

De rituales, modas y mochilas


Había de todo como en botica: los había con café late en mano, ya sea en su envase ecológico original de la conocida transnacional de la sirenita verde o los que llevaban su contenedor de acero inoxidable. Y no faltaron las emperifolladas, algunas de traje sastre, otras de faldas impías (¡válgame la Virgen de Covadonga!) muy impías. Los trajeados (solo les falto su tren subterráneo) y los casuales, en mezclilla o en pantalones de explorador. Hasta la elite deportiva se dio cita, los y las hubo en sus mini shorts maratonistas, las de sus pantaloncillos de yoga y los de los conjuntos deportivos tan viejos que el material pareciera hecho de las bolsas anti-ecológicas del supermercado.

Y a la distancia me detengo unos segundos a observar el ritual anual de los padres de dejar a los críos en el primer día de clases. Pero yo iba en mi modo multitasking, cosa que no se me da, especie en vías de extinción y que apenas si se detiene a socializar con las ya mencionadas especies. Yo trataba de partirme en tres (ya no se si en partes iguales o no, que mas daba) para despachar, acomodar y desparramar a mis tres enanos en sus respectivas filas de salón de clases. Por un momento un rayito de luz ilumino mi cacahuatito de materia gris y opte por dejar a los dos mas grandes que buscaran solos su fila mientras me concentraba con el pequeño (si les digo el chico me alburean) en encontrar su fila – divide y vencerás - reza el dicho.

Así que cual la tortuga Crush, me dispuse a aventar a mis enanos al ruedo escolar con la pura bendición, pero ¡Oh sorpresa! El más pequeño me reparaba como caballo y no quería ni formarse ni avanzar ni seguir a sus compañeros, y no era su primer año en la escuela. A todos nos llega algún momento de ansiedad en los segundos previos, y el no fue la excepción. Como pude le explique y a regañadientes y casi empujones lo lleve hasta su salón. Ya estando ahí, lo vi entrar en confianza lentamente, pero me quede un poco más tranquilo. Caso raro, al menos para mí, pues nunca me había pasado con ninguno de los enanos, siempre habían entrado gustosos en su primer día de escuela, pero bueno, tiene que haber de todo para enriquecer la experiencia y las historias por contar.

Y en esta ocasión, por fin logre mi tan anhelada idea de ilustrar (si así se le puede llamar a mis resultados) cada post o al menos los que el tema lo permita. Esto es un proyecto/sueño que he tenido casi desde que inicie mi blog y vuelvo a retomar con nuevos bríos como una asignatura pendiente de vida que tengo: el dibujo. Quiero dar las gracias a mi ahora maestra en este arte y gran amiga bloguera Majana por su valiosísima colaboración, aportación y motivación para ir avanzando en este proyecto. Mi mas sincero y eterno agradecimiento.

Veamos que nos depara el camino, en historias y dibujos….
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15 agosto 2011

Para hoy


Hoy me levante muy temprano y curiosamente fresco,
Hoy me dispongo a poner todas mis ganas en completar cada una de las canastas que tengo frente a mí.
Hoy quiero regalarle una sonrisa a cuanto extraño (y extraña) me tope por la calle.
Hoy me voy a dar tiempo de voltear hacia arriba mientras camino; los chicles ya casi me los se de memoria.
Hoy voy a vivir sin reproches, agradecer lo que hay, disfrutarlo sin pensar.
Hoy no voy a dar lectura al texto, no leeré entre líneas, no descifraré códigos, para que gastar neuronas, mejor ejercitar el corazón.
Hoy la película no será de espías ni de acción, será comedia, o tragicomedia, pero será de vivir, de sentir.
Hoy mis pies van a caminar, no a correr, pues mis rodillas no dan, mejor disfrutar los pasos… pasitos de pingüino.
Hoy le voy a dar tregua a mis fantasmas y calaveras, dejare que el ciclo fluya, y seguiré el camino, cuan largo o corto sea, un paso a la vez.
Hoy voy a dejar fluir mi pluma y calcar mi lápiz muy quedo, sutil pero con movimiento libre, sin pensar a donde me lleve.
Hoy aunque me cueste trabajo, voy a comenzar y terminar el día con una sonrisa, tratando de que no sea forzada, pero tratando. Aunque tenga lagrimas en medio, pero abriendo y cerrando con la “mazorca” al aire.

Y ya voy a la mitad de esa empresa…
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28 julio 2011

Lluvia acida


La lluvia siempre refrescante, me vino a dar un baño de realidad, que ya no fue tan refrescante.

Fue tanta la espera, que cuando esas gotas refrescantes vinieron tan de golpe, la sensación termino por ya no ser tan completamente placentera, al menos no como lo esperaba.

Por un momento llegue a confundir esa bendita lluvia con mi pequeña nube personal, esa que me persigue como en un mundo de fantasía mezclada con realidad, de sueños… mas bien de pesadillas entretejidas con el andar diario. Pero una refresca, la otra re jode; en esta ocasión fue una combinación extraña de ambas. Ahora entiendo mejor ese concepto de ”sabor agridulce”.

Y mientras salía de mi trance y buscaba refugio, podría jurar que la nube me seguía, pero no, en esta ocasión estaba seguro… esa no era mi nube…
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24 julio 2011

La isla de los inadaptados



Es como si fuera una isla donde llegaron por azar un grupo de náufragos. Unos con la ropa hecha jirones, huellas de la batalla, su propia batalla diaria; la guerra no se acaba pero si acaba con los combatientes.

Y afuera, apenas se vislumbra el mundo de los cuerdos, el de las reglas y las imposiciones; es como el océano, inmenso y azul. A pesar de su ruido incesante de bocinas, motores y escapes, es como escuchar las olas picar y golpear la playa. Esta ahí porque lo puedes ver, pero es como si no existiera, pasa desapercibido, al fin y al cabo es una isla, aislada.

Aquel mundo de capitalismos y modelos económicos, de la ley del más fuerte y del exitoso solo llega hasta la orilla de aquella imaginaria isla, así como las olas del mar terminan en donde empieza la playa y solo borran las huellas de la arena, pero nunca mas allá.

En esta isla de inadaptados nada de lo cuerdo vale un cacahuate. Ahí las modas no encuentran rival ante la combinación sin armonía de colores, unos audífonos de casetera, un carrito del supermercado, barbas largas, cabellos grises, ojos y tonalidades de piel de la más surtida variedad.

Es curioso como todos esos inadaptados encuentran ahí su lugar, y perciben esa sensación de pertenencia, tanta que hasta comparten… se podría decir que socializan. Ahí no existen razas ni diferencias sociales, ni profesiones u ocupaciones mejores que otras. Ahí todos son inadaptados, raros, “misfits”… y todos encajan, ahí nadie desentona.

Y mientras los observaba armonizar, quise aventar al carajo mi trabajo de “working class hero” y quedarme ahí un rato mas, a compartir historias, mientras llegaba el próximo bus rumbo al océano….
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19 julio 2011

Experimentos gráficos

Por ahí alguien lo había hecho antes, y por ahí alguien me animo a darle mas vuelo a mi lado creativo.

Se trata entonces de ponerle el dialogo o texto al cartón, lo que se te ocurra, venga, ayúdame a completarlo, para sabes si le sigo a esto, o de plano me retiro…


"Ponle dialogo al carton"

¿Saben cual fue el dialogo original que se me ocurrió? Fue sencillito y medio simplón:

Taza: Siempre estoy en boca de todos….
Cafetera: anda, a mi todo mundo me mangonea y no me dejan ni gota de nada…



Expandan sus mentes y vacíen sus ideas, nostalgias, sentimientos, tripas, etc…
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