11 junio 2007

Un Día de Perros


Matías sorbía un poco de su café, tratando de comenzar el día de una mejor manera, al menos tratando de mantenerse despierto, y se daba cuenta que el sabor estaba mas amargo que de costumbre. “Rayos, le puse sal en vez de azúcar”. El azúcar se había acabado hacia ya un par de días pero con el trajinar diario se había olvidado por completo de reabastecer si quiera lo mas mínimo de la despensa.

“Esto de no dormir no deja nada bueno” se decía a sí mismo mientras vertía el contenido de su taza en el lavabo y buscaba un poco de agua, para al menos curar la resequedad de su garganta y de alguna manera, estar listo para las actividades que le deparaban su jornada. Al menos esto era un aliciente, como una oportunidad de enderezar rumbo, después del día anterior, que había sido verdaderamente un día de perros.

Si algo mantenía a Matías vivo, era su pasión por el fútbol, una vieja cuenta pendiente al no haber podido jugar como profesional, pero eso fue un sueño de niño, como cualquier otro niño del barrio, que juega en el potrero y sueña con ser el mas grande. La cosa fue que con todo y que se había puesto su jersey de la suerte, su juego no fue precisamente el mejor ese Domingo. “Por Dios Matías que hoy no anotas ni fiado” le dijeron sus compañeros y para colmo, en una jugada para evitar pisar a uno de sus compañeros, se doblo un tobillo. La lesión fue leve, no de consideración, pero con inflamación y dolorosa al fin, recordatorio de que los años siempre pasan su factura.

Después, al llegar a casa, se encontraría con un silencio sepulcral, algo extraño pero curiosamente algo previsible para él. Ahí en medio de la mesa de la cocina estaba una pequeña nota, era la letra de ella, y él, minutos antes mientras jugaba lo presentía, era algo extraño de explicar, un sentimiento hecho nudo en el estomago. El anuncio estaba ahí junto al salero y algunos vasos sucios, ella lo dejaba definitivamente, habían sido ya muchas confusiones, muchos juegos de palabras, muchas estupideces por parte de Matías que habían ido sembrando una desconfianza irreversible en Sofía. A veces las estupideces de uno son las trivialidades de otros, y esto termina por romper la cuerda por la parte más delgada, y esta no fue la excepción. Ambos dolores le hicieron la tarde algo miserable a Matías, no era para menos, pero se la tenia que aguantar, no quedaba otra salida, todo había sido su culpa. Las culpas, siempre las malditas culpas, el demonio mayor en la legión que existía en su psique.

Aun después de todo, Matías estaba dispuesto a comenzar con el pie derecho su Lunes, queriendo tomar este como una segunda oportunidad a pesar del insistente mal comienzo. En el camino a la oficina se detuvo en su cafetería favorita, “hoy no me quedo sin café, y lo mejor de todo, es que me daré el gusto de saborear una de las mejores tazas de espresso que existen”. “Que maravilla” se decía Matías, mientras le sonreía a cuanto extraño le cruzaba la mirada; todo esto para que por fin llegara su turno, ordenar, y darse cuenta que había olvidado su billetera en el departamento... “otro día será” le susurro la suerte al oído, o ¿acaso seria otro nuevo demonio? Otro mas a tu lista... anótalo.

18 comentarios:

El Analista dijo...

Muy buen relato mi tocayo, entre nosotros me identifique un poco con el protagonista, después que me separaron, ejem, me encontré dando vueltas en medio de un dia asi, olvidable

la gorda dijo...

Ay! a todos nos ha pasado un dia de perros cualquiera.
Saludos
P.D. Aqui seguimos con la Fiebre de los Finals GO SPURS GO

Caramelo de Cianuro dijo...

Magoo, que bien que escribas relatos como este, me ha gustado mucho. Pobre Matías, de que hay días...los hay.

mi despertar dijo...

tus textos son increibles

pato dijo...

Exacto : “Esto de no dormir no deja nada bueno”

Elisa dijo...

me pregunto si llevo un matias adentro porque me pasa lo mismo, si... no dormir no deja nada bueno

abrazos

Mr. Magoo dijo...

Analista: No fue mi intencion tocar fibras, pero es un relato imaginario, aunque ya ves que dicen que para que un relato sea bueno, parte de un hecho y un sentimiento real .... Saludos.

Gorda: Asi es, dia de perros cualquiera, solo le falto un perro que le hiciera una gracia... Go Spurs ....

Caramelo: Gracias, es un honor para mi que te haya gustado, ya que tu narrativa es muy buena. Pobre Matias, necesitara una limpia? jaja, saludos.

Mi Despertar: Mil gracias mi querida Mucha por tu comentario, y pasa por aca siempre que es tu casa.

Pato: Y si, no deja nada bueno, aunque si deja, la inspiracion aflora a esas horas, es curioso.

Elisa: Todos somos Matias en un momento dado, con diferentes comienzos y finales. E Ricorda, dorma dorma principessa dorma. Abrazos.

Saludos a todos y muchas gracias como siempre por sus comentarios y visitas, alimento para este loco, su servidor.

Abelina dijo...

Si, eso de no dormir...me pasa últimamente, me la paso como charal en aceite hirviendo, solo dando vueltas en la cama...en fin...

Muy buen cuento!!

saluts!!

FÈNIX dijo...

Pobre Matias, como haria para pagar, asi es a todos nos llega a suceder.

un saludo.

Erika. dijo...

El optimismo de Matías es contagioso... no importa qué tan mal parece irnos, siempre habrá un nuevo mañana, una nueva oportunidad para volver a intentarlo.

Gracias.

Saludos! :)

zamma dijo...

Excelente relato, hay veces en la vida que parece que traemos un letrero en la espalda que dice: "Hey, ¿ que esperas para patearme el trasero?, !Vamos!" pero vaya que después de dos tres pataditas te despabilas y te despiertas.

saludotes. :)

Chica Yeye dijo...

que buen escrito! pobre matias! esspero y haya aprendido algo no?

un abrfazo.

santo dijo...

pues eso es muy apegado ala realidad a veces hemos tenido dias parecidos pero la vida sigue y siempre habra un mejor mañana
saludos mr. magoo

Chica Yeye dijo...

amigo, te deje un jueguito en mi blog!

saludos

Mr. Magoo dijo...

Abelina: Y si, creo que varios lo mencionan, eso de no dormir no deja nada bueno ... Que bueno que te gusto el cuento, saludos.

Fenix: Se me hace que tuvo que salirse de la fila precipitadamente, y si, a todos nos pasa. Saludos.

Erika: Mira, tu si viste ese detalle, su optimismo, esa fuerza interna que a veces esta muy guardada pero le hace seguir creyendo, Habra que creer... Saludos.

Zamma: Si, nos llueve sobre mojado, nos agarran de sus puerquitos, pero sirve, todo sirve. Saludos y gracias por la visita.

Chica Yeye: Yo si creo que Matias aprendio algo de esto, ya lo veremos, ya lo veremos. Y ya fui a tu blog para lo del juego, ya son muchas las invitaciones, creo que tendre que ceder, jejeje.

Santo: Bastante apegado, se puede aplicar a muchas situaciones, pero siempre sale el sol al dia siguiente o en dos o tres.

De nuevo mil gracias a todos por sus comentarios que son bastante alimento para seguir adelante en esta lucha, por simple que parezca.

Diego Fabián dijo...

Pobre Matías... Todos hemos tenido un "Día de Perros" alguna vez, pero se me vino a la mente la tarde que tuvo un amigo, hace ya algunos años... Sucede que era su tarde de graduación de la Universidad, pero toda la mañana se la pasó peleando con su compañera por problemas que ya venían desde hace un par de meses... Para el colmo, su amiga aprobó, pero a él le levantaron el grado y le dieron nueva fecha de defensa... Ya en su apartamento, con toda la tristeza encima, sintió de repente un líquido calientito que corría por su pantalón... Cuando regresó a ver, ¡¡su perro le terminó de arruinar la tarde!!...

Como a Matías, ¡¡¡pobre mi amigo!!!...

Angie dijo...

a veces nos pasan... pero lo mejor fue el final OTRO DÍA SERÁ... me recordó al final de lo que el viento se llevó:
Tomorrow will be another day.
je saludos!

Mr. Magoo dijo...

Diego Fabian: La historia de tu amigo es muy parecida a la de Matias, es sorprendente, te digo que a todos nos pasa.

Angie: Que gusto tenerte de nuevo por aca, que tal tu viaje? Y pues si, ese final de "otro dia sera" como que deja ese viento de esperanza, otra oportunidad esperando. Saludos.

De nuevo gracias a todos por sus comentarios...