Corría el año de mil novecientos ochenta y tantos, era yo un puberto de escasos trece años, cursaba el segundo año de la escuela secundaria y mi coordinación neuro-motora no terminaba de despertar, creo que a la fecha no ha terminado de hacerlo, no sé si resignarme o seguir de necio intentando.Clásico...
23 abril 2009
13 abril 2009
Przyjemnego dnia!
Es increíble como un pequeño detalle puede cambiarnos de humor: un saludo, un ceder el paso, una sonrisa, una canción en la radio, un chiste, una ocurrencia... la lista es infinita. En nuestro moderno y acelerado ritmo de vida, pocas veces nos damos el tiempo para observar esos detalles, y por ende...