Sentado escribiendo estas letras me doy cuenta de dos
cosas. La primera, que vuelvo a mi
espacio, re vuelvo a mi ático, a ese lugar que nunca debí de haber abandonado y
descuidado tanto. Segundo, pronto cumpliré
un año laborando desde casa. Trescientos
sesenta y pico de días donde tuve que acondicionar una oficina y acomodarme de
la mejor manera posible entre el caos local, estudiantes...