10 junio 2008

El destino llega temprano


La hora de la cita se acercaba, seis de la mañana en punto, en aquel edificio de fachada de ladrillos oscuros al fondo de la calle, quinto piso, justo en el centro de la ciudad, que a esas horas de la mañana, pareciera perfecto para un retrato sin obstáculos ni movimiento. Calles vacías, algún perro por ahí, el vapor de los colectores saliendo por las alcantarillas de las calles... las seis y sereno.

Paco apresuraba el paso, aunque iba a buen tiempo, no quería llegar tarde ni por equivocación, sabia lo relevante que era la puntualidad en ese nuevo entorno, un paradigma de disciplina y valores. Bajó del autobús en la estación más cercana, a dos cuadras del edificio, apretó el paso, y identificarse con el guardia de la entrada, su respectiva “bolseada”, la indicación a los elevadores, y al quinto piso. Al llegar, se dirige a una especie de escritorio de información, le reciben su nombre, le dan varias formas a llenar, le indican que su nombre seria llamado junto con el de otras personas (entrarían en grupos) y se sienta en una especie de sala de espera.

Mientras Paco llenaba las formas de historiales clínicos, sus nervios iban creciendo, y varias veces pasaba por su cabeza la ya famosa frase “que estoy haciendo aquí”, pero luego meditaba unos segundos y seguía adelante son su tarea. Compartía la sala con otros chicos que se encontraban ahí, mas dormidos que despiertos, todos con miradas esquivas, nerviosos, callados, cada cual en su mundo. Trataba de vencer los nervios viendo la pantalla de televisión que había en la esquina de aquella sala; solo noticieros a esa hora de la madrugada; a tratar de entender algo de lo que ahí se decía.

Llego la hora: un joven ataviado en traje de enfermero sale y nombra a cinco personas, entre ellas el nombre de Paco. El grupo es guiado a una sala tipo consultorio de doctor, de dimensiones más grandes de lo normal. Se les pide que hagan varias cosas, sacar la lengua, decir “ahhhhhh”, voltear la cabeza a la izquierda, a la derecha. Hasta aquí todo iba bien para Paco, parecía que sus nervios desaparecían por completo mientras llegaba una extraña confianza, se podría decir que en esos momentos estaba más seguro que nunca de la decisión tomada.

Así pasaron varias pruebas, hasta que llegó una instrucción que paralizo a Paco hasta la medula de sus huesos; había que agacharse en cuclillas, dar un par de pasos asi “como pato” y después incorporarse sin ayuda de sus manos. Inmediatamente vino a la mente de Paco la vieja lesión en su rodilla y un pánico le invadió por completo. – Se me hace que hasta aquí llegue – se dijo a sí mismo. En un momento de lucidez, logro vencer los nervios y decidió seguir las instrucciones tal cual, y esperar a un descuido del evaluador para apoyarse con una mano si fuera necesario para poder incorporarse.

Mientras él le rezaba a los mil santos, el enfermero les indicaba que por falta de tiempo, la prueba la harían en grupo, todos al mismo tiempo; sus ruegos habían sido escuchados. Al ser dada la orden, el grupo se agacho en cuclillas, Paco sintió que su rodilla reventaba, pero podría aguantar, disimuló el rictus de dolor de su rostro con una sonrisa boba. Después de unos segundos que parecieron eternos, se escucho la orden de incorporarse. Paco sufría de a poco al intentarlo, sentía que su rodilla daría de si en el intento, pero, milagrosamente otro chico del grupo el cual estaba colocado en el otro extremo del salón, hizo un movimiento en falso y cayó. Esto causo la atención inmediata del evaluador, mientras Paco aprovechaba para apoyarse con la más mínima ayuda de las yemas de sus dedos y lo más discreto posible; prueba superada, Paco estaba de pie y salía bien librado de la prueba.

Lo que paso después de ese momento ya no importaba, Paco solo atinaba a firmar formas y más formas de manera automática, lo único que quería era salir de ese lugar con su autorización y su alta medica. Al paso de unos quince o veinte minutos, por fin estaba fuera de aquel edificio, con su alta medica en la mano. Paco podía respirar tranquilo, y con una sensación de logro; lo hecho, hecho estaba. Comenzaba así para él, un camino difícil que se había trazado, comenzaba la aventura, comenzaba su supuesta independencia, comenzaba el camino de aquel sueño guajiro, que como en la película de “Full Metal Jacket” llegaría a ser el primer niño de su cuadra con una o más muertes a cuestas y certificadas. No había vuelta atrás, comenzaba una nueva aventura, y apenas si el reloj marcaba las siete y media de la mañana... no cabe duda que el destino llega temprano.

14 comentarios:

Pato dijo...

Un sueño guajiro ? una aventura ?
Si , a veces el destino llega temprano !

mi despertar dijo...

No había vuelta atrás, comenzaba una nueva aventura, y apenas si el reloj marcaba las siete y media de la mañana... no cabe duda que el destino llega temprano.

El destino llega cuando no llega y se te aprieta junto a la acera, mientras los árboles se meten en tus sueños, mientras la vida se pasa y es un misterio. Vivir es eso.... deleitarse con el dia patalear reir hacer tu vida, una aventura una entrega,mi destino no llega ya que yo lo invento dia a dia.......

besos desde el sol

BlackTigerX dijo...

uts, me recordaste mi lesion en mi rodilla, como que me senti identificado con esa seccion de la historia

salu2

Evan dijo...

El destino llega antes de tiempo en ciertos casos, por eso creo que está escrito y de él no zafamos...

Precioso este cuento, Mr!

Mica♥ dijo...

me gusto mucho lo que publicaste lastima que no tengo tiempo de leer todo,, pero prometo volver a pasar,,pasate por el mio si queres y dejame algunos concejitos,,
Saludos..

Mik_

Reggis FraPe dijo...

A veces el destino llega y no lo vemos venir. No trae su bata ni su anuncio de neón con una flechita verde que se prende y apaga señalando "Aquí viene tu destino". A veces se disfraza de catarinas y adioses; otras, toma la forma de una manifestación que te obliga a ir por otra calle. Pero como yo creo en el destino es una mezcla de azar y de libre albedrío, espero que pueda abrir otra vez la rendija a esta ventana que me ha dado tanto y desde donde puedo asomarme de tanto en tanto a platicar de las cosas que me voy encontrando y me entusiasman y que no puedo dejar de compartir.

besos....

La Reggis

Guillermo González dijo...

Tienes un toque para escribir...

Lograste hacer que me interese saber qué era de este chico antes de esta cita y qué fue de él, sobre todo, después de ella.

Saludos, hermano!!

Angélica dijo...

Pucha Magoo, yo no vi esa película, así que no entendí mucho de la libertad de ese muchacho. Yo sólo vi que engañó a los médicos porque tenía una lesión, que si no se la cuida, le podrá provocar más problemas. Me hizo recordar tu propia lesión. Cuídese amigo, cuidese mucho.

Un besote querido amigo. Te quiero, lo sabías?

Mr. Magoo... dijo...

Pato: Ambas cosas creo yo, y si, llega mas temprano que tarde. Un abrazo.

Mi Despertar: Me gusto eso del destino que no llega sino que lo inventas dia a dia. Creo que enfocare esfuerzos en eso, gracias cara amica por el consejo. Un abrazo.

BlackTigerX: NO te apures, padecemos del mismo mal, yo no he ido a diagnosticarme con el doc, pero ya se que es lo que sigue, ni hablar, pero morimos en la cancha. Saludos.

Evan: Antes de tiempo como le llego a Paco, un poco despues de este episodio, jejejej. Gracias Evan, un abrazo para ti.

Mica: Bienvenida seas a este espacio, gracias por tu visita. Tu siguele en esto, veras que pronto le tomas el hilo. Saludos.

Reggis Frape: Es una mezcla de azar y libre albedrio, son decisiones, ni mas ni menos. Abre la rendija, sin miedo, seguro encontraras mas de lo que te imaginaste, y alguna que otra respuesta a tus preguntas, del estilo que estas sean. Tu entusiasmo es compartido, recuerda. Un abrazo.

Guillermo: Gracias Guillermo por el comentario, la verdad creo que solo soy un aprendiz, pero siempre quiero seguir aprendiendo, pues me apasiona escribir. Esta historia, como bien pudiste detectar, tiene un pasado y un futuro, ya la iremos desarrolando. Saludos brother.

Angelica: No creas que la pelicula importa mucho, pero pues algo va de eso. Asi es, me identifico con su lesion, muy de cerca, jejeje, me cuido, me cuido. Muchas gracias por todo, el sentimiento es mutuo amiga, cuidate mucho y gracias por pasar.

Muchas gracias por sus comentarios y visitas, son bastante retroalimentantes, y fortalecientes, siempre seran el alimento del alma de un aprendiz que tiene una pasion por compartir con letras lo que piensa, lo que siente, lo que suenia...

Martha dijo...

Hola Magoo:

Muy padre el post... y siempre me queda la duda... ¿Eso es algo que te paso a ti?

Oye la foto esta padre, ¿Es El Paso, Tx?

Buena mitad de semana.

Gabriel (Colo) dijo...

"Compartía la sala con otros chicos que se encontraban ahí, mas dormidos que despiertos, todos con miradas esquivas, nerviosos, callados, cada cual en su mundo."

Al leer ese fragmento se me vino a la mente la situación de espera para un examen final oral en la facultad. 100% Coincidencia.

Muy bueno Magoo, saludos desde Argentina.

Vane dijo...

Yo al igual que Martha me quedo con la duda si eso te pasó a vos.
Si eras vos, otro chico, o siemplemente es una historia que la inventaste, ojalá que ese chico haya encontrado su sueño.

Un abrazo muy grande Magoo y gracias por tus palabras

Mr. Magoo... dijo...

Martha: Jejejeje, digamos que todo parte de una realidad y lo demas es obra del autor, y no lo digo yo, lo dice Mario Benedetti...
La foto, la verdad no se donde es, pero me suena a una ciudad del medio oeste americano. Deja investigo...
Un abrazo.

Colo: Coincidencia amigo mio, pero te fijas como solemos vernos los unos a los otros en una sala de espera cualquiera que esta sea? Cada quien en su mundo...
Saludos.

Vane: Digamos que siempre los personajes que inventamos tienen algo de nuestra escencia por ahi no crees? Algo de esto creo que despues le quito el suenio a Paco... pero eso ya le corresponde a el resolverlo.
Un abrazo para vos, y sabes que te lo digo en serio.

De nuevo mil gracias a todos ustedes que pasan a leer y comentar, y que hacen de este atico, su propio atico, por unos minutos, o por mas tiempo en escencia...

Anónimo dijo...

El destino no creo que llege ni temprano ni tarde, llega al tiempo que le corresponde, y asi lo fue en aquellos y en estos dias no lo cres tu ?
TQM
La gorda