17 julio 2010

De tíos de cariño


Cuantos de nosotros en algún momento de nuestras vidas, especialmente en nuestras niñez, hemos tenido un tío o tía “de cariño”; de esos que aunque no les una un lazo sanguíneo a nuestra familia, les una un enorme lazo, a veces mas grande, de amistad con nuestros padres. He aquí una carta para una de esas tías “de cariño” que yo tuve cuando era niño, una gran persona, una gran mujer, con un corazón enorme para dar y repartir. Hoy, con lágrimas en los ojos, mi corazón y mis letras van para ti, mi querida tía Bertha….

Hoy me acorde de ti, tía Bertha. Esa mujer grande, de tez blanca, ojos aceitunados y rasgos árabes, que venían de herencia familiar. Con un enorme corazón, tan grande que no te cabía en tu cuerpo, por eso se enfermaba… curioso, compartías ese rasgo con mi papa y ahora conmigo. Recuerdo perfectamente tu casa, en un barrio antiguo pero pasivo, de los que ya no hay en estos tiempos. Aquella sala con figuras de porcelana por todos lados, y esa foto clásica antigua de tus papas colgada en la pared; de ahí venían tus rasgos, ese senior “güero” con bigote pronunciado al mas puro estilo del “harbano Jalil”, y tantos recuerdos mas, rodando en ese piso de madera perfectamente ensamblado.

Me llamaba tanto la atención que a mi papa le decías “León”, yo preguntaba por que y nunca obtenía una respuesta concreta; no importaba, yo era feliz en tu casa, ahí me sentía querido, respetado, escuchado, amado. Como no me iba a sentir importante si era pues el hijo de ‘León”. Le brindaste una amistad incondicional a mi padre hasta tus últimos días, cuando por un accidente te perdimos de esta tierra, pero no de nuestros corazones, al menos no del mío, heme aquí. Creo que tu le comprendías mas que nosotros, como me hubiera servido eso ahora, para sentir que alguien me comprende de esa manera.

Recuerdo tus hijos, ya adultos pero siempre bromeando conmigo, con una sonrisa franca y amable, y esas reuniones, donde todo eran risas, camaradería, música, un ambiente inigualable. Tristemente, muchas veces fue mejor que el de mi propia familia pero bueno, la vida es así ¿no? Nada es perfecto, pero para mí, esos momentos si lo eran. Así como cuando pasábamos a tu casa antes del partido de béisbol para que mi papa dejara estacionado frente a tu casa el auto en turno, y así sentir mas seguridad, y caminar las tres o cuatro cuadras hacia el estadio sin pagar estacionamiento. Al final, si no era tarde, siempre había algo de cenar para los dos, algo “priceless”.

Los tiempos cambiaron, nosotros nos mudamos, luego te perdimos, y mira, ahora me acuerdo de todo esto, que me llenaba tanto, y me hacia sentir un niño feliz, que no necesitaba de mas familia que la tuya. Hoy las cosas no han cambiado mucho tía, pero me regocijo en el recuerdo de haber tenido ese cariño aunque fuera por un tiempito.

Hoy mi corazón, mis lagrimas y mi plegaria están contigo y con tu recuerdo, esperando que me sirva para evaluar lo que ahora tengo, y lo que esta en mi poder para enmendar y volver a ser feliz como lo fui muchas veces en el patio de tu casa.
Un abrazo y un beso tía Bertha, donde quiera que estés….

8 comentarios:

Fernanda dijo...

Es increíble como hay gente que llega a ser tan especial, mucho más que la verdadera familia... me sorprende!!
Cariños.

valnouveau dijo...

Me encanó como lo contaste, a pesar que mis ojos no han visto nada de lo que describes, al leerlo lo he visto todo.

Que recuerdos!

abrazo!

majana dijo...

Que homenaje tan hermoso haces hoy a tu tía, estoy segura que donde quiera que este tus palabras llegarán a ella...

Que bonita forma de recordarla, pero no estés triste, piensa en todo lo bueno que dejo en ti y en lo mucho que te quiso... y en tooooodos esos buenos momentos a su lado :)

Un abrazo y animo!!

Mr. Magoo... dijo...

Fernanda: Si, es increible, no me deja de sorprender, hay lazos que son mas fuertes que el sanguineo, eso esta comprobado. Saludos de vuelta y mil gracias por pasar aca.

Val: Cuando escribia es como si reviviera cada momento y cada rincon, y mi intencion fue esa, plasmarlo lo mas apegado. Me da gusto que lo hayas podido percibir. Un abrazo.

Majana: Un homenaje, a una seniora que teniamos olvidada pero que en mi corazon no se olvidaba, solo estaba en reposo. Espero que donde este me vea y me guie como lo hizo con el "Leon", como le caen veintes a uno despues de un tiempo.
Abrazo.

Anónimo dijo...

Entré tanto en el relato que llegué hasta el patio.
Me gustó eso de brindar amistad incondicional !
Que bonito recuerdo.

Arevalo dijo...

Ese tipo de vivencias y recuerdos son los constructores de nuestro carácter.

Victoria dijo...

se me aguaron los ojos
yo misma soy tia de cariño y madrina de muchos hijos de mis queridos amigos y amigas, es importantisimo ser parte de la vida de estas personitas...
excelente post!

Mr. Magoo... dijo...

Anonimo: El patio era uno de esos chiquitos pero como los de antes, como magicos. Gracias por pasar....

Arevalo: Pues si, ahora que lo dices, creo que si construyen el caracter, nos forjan y nos dejan mensaje. Saludos.

Vicky: Claro que es importantisimo, y entiendo perfectamente. Gracias por ser la "Tia Vicky" de tantas personas que se regocijan en tu compania y en tus vivencias.