12 noviembre 2011

Off Side


Así como la palabra en ingles lo define para propósitos deportivos, un “off side” es un “fuera de lugar”… así me siento yo, como un offside, un misfit, en un lugar, en una dimensión a la que no pertenezco. Me pille a mi mismo fuera de lugar, con los defensas a mis espaldas y yo solo frente al portero, pero ventajosamente, y quise meter un gol de la misma forma, ventajosa, no premeditada pero si ventajosa, sabiendo que no era mi lugar, y me detuve a mi mismo, deje de disparar la pelota, deje que el arbitro me suspendiera, deje que la gloria infundada y sin valor se fuera, porque no era mía, yo no pertenecía ahí, no en esa dimensión, no en ese instante de tiempo, no en ese espacio.

Y al mismo tiempo que volvía de mi viaje mental analógico, apretaba tan fuerte mis manos que rompí mi lápiz para dibujar. Si, ese lápiz que con mucha antelación había ido a buscar a una tiendita especializada, el Staedtler lumograph 100 B, punta blanda fue la recomendación. Que mas da todo eso ya, en el calorcito del momento se partió por la mitad, y no se partió solo, lo se bien, yo le aplique la fuerza cual llave de lucha libre y cual quebradora, lo quebré en dos. Seguía pensando igual, no pertenezco a ese mundo, para que engañarme. Es curioso, cuando uno hace este tipo de desahogos (son berrinches pero por ahora lo quiero llamar así “desahogo” porque me sienta mejor para mi conciencia intranquila) después del hacerlo, la sensación no se va, te queda esa como “cruda moral”, sigue ahí la muina.

Tenia dos opciones: pegarlo con cinta adhesiva para seguir teniendo un poco de equilibrio, o deshacerme de el. Cualquiera que fuera la decisión, tenía que reflexionar en el hecho, y tratar de aprender de toda esa experiencia tan extraña, tan fumada.

Y me senté a reflexionar, a tratar de encontrar razones, contestar preguntas, edificar respuestas y sanar heridas, mientras los restos del lapicito se convertían en energía calorífica dentro de la fogata que prendí y que me servia de luz en medio de aquella hermosa y fría oscuridad…

6 comentarios:

Victoria dijo...

quiza el lapiz es solo el reflejo de muchas cosas que quieres romper
quemar
y olvidar

esta precioso el dibujo, tu texto y espero que estos momentos los canalices en energia para escribir y crear

te quiero amigo

Anónimo dijo...

mejor sería quemarlo que tirarlo, el fuego purifica el alma.

majana dijo...

Lo bueno es que tienes aun muchos lapices y solo fue uno el que rompiste después de ese berrinche.

Procura, si es que vuelve de nuevo, no romper otro más, porque si así continuas al rato ya no tendrás con que dibujar y eso si seria algo triste, más ahora que cada vez dibujas mejor :)

Así como Vicky, yo también te quiero mucho y sabes que puedes contar conmigo siempre.

Te mando con mucho cariño un abrazotote de esos rompe huesos!!!

cuídate :)

Mr. Magoo... dijo...

Victoria: Quiero quemar y olvidar muchas cosas, pero creo que como bien dices, canalizando esa energia, mejor me pongo a hacer, crear, empezar... porque lo otro esta mas dificil.

Yo tambien te quiero amiga, muchisimas gracias por pasar y comentar.

Anonimo: Pues quemado ya esta, el fuego dicen que tiene ese efecto, pero no se, el olor a humo queda y me da una sensaciono de bienestar, pero no dura mucho, tanto el olor como la sensacion.
Gracias por comentar.

majana: Pues si, tengo varios de esos lapices, cada que puedo me voy haciendo de varios, no esta de mas, y no sabes cuando llegue alguna idea.

De verdad crees que lo este haciendo cada vez mejor? Insisto, esa opinion viniendo de ti, es un gran halago, porque tu eres una gran profesional y creativa, creadora y maestra... por eso gracias infinitas!
Gracias por tus palabras, son cobijo del alma. Yo tambien te quiero mucho, y muchas gracias, es bueno saber que puedo contar contigo, de igual forma, cuenta conmigo siempre!
Ah y gracias por el abrazo, me hacia mucha falta uno asi... te mando dos de regreso :P
Gracias por pasar y comentar...

Martuchis dijo...

Aún con el lapiz roto puedes escribir una historia de la mejor manera que te salga, y con cada una de las piezas, empuñarlo con tu mano de alguna forma distinta, lo que se traduciría a decir que aún cuando haya cosas que se rompan dentro de ti, siempre tendrás la posibilidad de comenzar una nueva historia con cada uno de los trozos que te queden.

Mr. Magoo... dijo...

Martuchis: Que bonitas palabras, aunque algo este roto por dentro, siempre hay la posibilidad de volver a empezar... me quede sin palabras.
Voy a pegar el lapiz, o usar otros, y no dejar esto Martha.
Mil gracias por tus palabras y tu visita.