13 diciembre 2006

Epoca de dar

Siempre alrededor de las fiestas Decembrinas (y no digo navideñas por aquellos que puedan celebrar otra cosa que no sea Navidad), los medios masivos de comunicación nos bombardean con una frase, muy trillada por cierto, la cual ha perdido su verdadero significado y su verdadero propósito: “Esta es la apoca de dar”, y agregue usted al final “y mueblería tal, o la tienda tal es el mejor lugar para encontrar ese regalo tan especial”, creo que no me dejaran mentir.

Y digo que se ha perdido el verdadero significado porque esto no es mas que una estrategia de mercadotecnia con el propósito de abarrotar las tiendas departamentales de personas dispuestas a encontrar esos (porque de uno se pasa a muchos) “regalos especiales”, aun cuando en el intento se gasten el aguinaldo, bono navideño, bono anual, o cualquier forma de liquidez que les quede en el bolsillo, o se eche mano de la tarjeta de crédito aunque esto implique endeudarse hasta el tope cual país tercermundista.

Por otro lado, algunos con el sincero afán de ayudar, otros tal vez por mitigar sus culpas, recurrimos a la aportación caritativa de la forma mas cómoda o conveniente para nuestra santa paz. El Teleton es un ejemplo de esto, así como todas aquellas campañas altruistas que se ponen de moda durante estos días. La causa de todo esto es buena, es noble, pero en veces creo que se explotan los sentimientos de las personas, se lucra de alguna manera con esto, y no dudo que si se ayude, pero que también alguien mas que no tenga necesidad salga beneficiado.

¿El fin justificara los medios? Tal vez, entonces ahí estamos viendo las lagrimas de cocodrilo de Lucerito porque no se ha llegado a la meta y cosas de esas, en fin, yo la verdad evito todos esos “shows” y no por ser un ogro tacaño sin espíritu navideño y sin corazón. La cosa es dar sin recibir, dar y extender la mano y ayudar sin esperar agradecimiento, creo que ese es el verdadero reto.

Hace ya algunos años tuve una experiencia que me marco hasta cierto punto en ese aspecto de la caridad. Motivado mas a la fuerza que de gana por mi sacrosanta madre, mi padre decidió asistir a uno de esos retiros de cristiandad en el cual duraba tres días en una como especie de granja acondicionada para asistir a ponencia de temas (como ir a clases), contando con salones, habitaciones, oratorio y capilla, todo lo necesario. De este retiro mi papa hizo buenos amigos, uno de ellos era un sacerdote de origen norteamericano (el padrecito solía decir que él era “pollo frito” porque era originario de Kentucky), el cual estaba al servicio de una capilla en una comunidad de aquí de la ciudad. No recuerdo el nombre ni la colonia donde estaba dicha capilla, era una comunidad humilde, tal vez no la más humilde de la ciudad, pero si con sus carencias evidentes.

Cierto día el padre gringo invitó a mi papa y a mi familia a visitar su capilla, tendrían actividades y un bazar, para lo cual necesitaban toda clase de donativos, todo era encausado para ayudar a la gente mas necesitada. Recuerdo que mi padre nos dijo que lo poco que pudiéramos dar, lo diéramos. Vagamente recuerdo que yo me desprendí de una chamarra, era mi chamarra favorita, ya casi no me quedaba pero como era la favorita no me quería deshacer de ella todavía. Mi mama me explico que había tal vez otros niños que se podrían beneficiar de esa preciada chamarra, pero que lo mejor era eso, el dar sin recibir, el dar algo muy preciado, sabiendo que a alguien mas le puede hacer bien y que yo era privilegiado en poder tener mas de una chamarra.

Los argumentos me convencieron y ya sin pensármelo mas, entregue mi chamarra favorita para el bazar, además de muchos otros juguetes y otras cosas mas que mis papas recaudaron. Llego pues el día, llegamos a la capilla, mis padres entregaron nuestra aportación a la típica señora encargada del evento, asistimos a misa en la capilla y después de eso salimos al atrio para visitar los puestos. Además del bazar de ropa, había puestos de comida, del juego de la lotería y algunos otros más.

Fue en ese paseo entre el bazar de ropa que sucedió ese momento electrificarte. En el momento que me detuve en el bazar pude ver mi chamarra favorita sobre una mesa, estaba expuesta al mejor postor, o simplemente a quien le gustara. No recuerdo bien la mecánica del asunto, no se si la gente tenia que pagar las prendas o estas eran simplemente distribuidas. La cosa fue que vi mi chamarra, y vi como un niño, menor que yo, le decía a su mama que esa chamarra le gustaba mucho, al final, el niño se fue con su “nueva” chamarra, y se la llevo puesta. No tengo palabras para describir la cara de ese niño cuando llevaba la que fuera mi chamarra, su cara se ilumino, su sonrisa era de oreja a oreja, su mirada reflejaba satisfacción, agradecimiento, no se, un sin fin de cosas.

Creo que mi cuerpo, mi alma y todo se detuvo por varios segundos. Mi madre, testigo de todo aquello, al final de dicha escena se acercó y me dijo - ¿Viste la cara de felicidad de ese niño?, ¿Qué sentiste? Solo atine a responder – creo que sentí bonito, me dio gusto. Durante el camino de regreso a casa y por varios días mas, a mi mente regresaba aquella escena, aquel momento, y seguía siendo satisfactorio, pero sentí que había hecho mas allá de la típica buena acción del día.

Cada quien sabe si puede o no aportar, cada quien aporta su granito de arena, o su cubito de azúcar, el tamaño de la aportación no importa, lo que importa es que en realidad salga de nuestro corazón, y que sea un verdadero esfuerzo y que no busquemos nunca el reconocimiento. Creo que aquí esta la clave de la caridad, dar sin recibir, dar sin esperar nada a cambio, dar porque en verdad lo siento, y sin que el mundo se entere, basta con que el corazón de cada quien sepa de las acciones.

Pero recuerden, sobre todo, también dar amor, buenas intenciones, un saludo, una sonrisa, un ceder el paso, paciencia y amabilidad; ojalá pudiéramos hacer esto todos los días, pero si no se puede, al menos hagámoslo durante estas fechas.

Saludos y felices fiestas.

13 comentarios:

Renoreins dijo...

Yo si me considero medio avaro, me cuesta un hue... este... me cuesta mucho desprenderme de mis cosas, pero, mi mujer es muy buena para eso de dar.

No es de esas gentes que dan en el Teleton o para la "casita de navidad", tampoco de las colectas como cuando Wilma. Ella es de dar a la gente que ve y que tiene mucha necesidad.

-Oye mi amor, ¿y mi pantalón azul?
-Ya lo regalé! Junto con las camisas tuyas que no me gustaban y la chamarra verde!
-Chin... mi chamarra verdeee!!!

Si ella ve a alguien con cara de hambre yo debo alimentarlo, si conoce a una familia en apuros me lleva a comprar una despensa, si ve adolecentes con frío se lleva mis chamarras, igual en lugar de prestar dinero a alguien que conoce mejor se lo da o le pide ayuda en algo a cambio.

Le encanta ver la sonrisa de personas desconocidas cuando reciben de ella algo que no esperaban y que mucho necesitaban, y me ha contagiado, no voy a presumir de generosidad, pero, ella me ha ido transformando en eso que me faltaba.

Elisa dijo...

Yo hace algún tiempo era como Reno (bastante dura de roer je!) pero me sucedió algo parecido a lo tuyo y ps si cambia uno...

Se siente bastante emoción ver como las personas ponen felices de "estrenar" algo que quizá para uno era así como de eso ya no me lo pongo pero no me deshago de el porque me gusta (algo medio contradictorio eh!) y están las cosas sin usar durante mucho tiempo cuando hay gente realmente necesitada que estará feliz de usarlas.

Eso si que cuando vienen con la clásica receta médica y les ofrece uno dar el medicamento y dicen que mejor quieren dinero no les doy nada -_- lo malo es que hay demasiados vivales que se quieren aprovechar de uno y como ha y gente que si les da ps ahi le seguirán.

Muchos saludos MR!

Bombon dijo...

dando la vuelta, escribes chida

gatita dijo...

A mi también me satisface dar por el placer de ayudar.... tampoco doy 1 peso al teletón... no me gusta que vendan la miseria de la gente humilde!!!!, de echome enoja cuando veo llorar y " artistas" ... se les nota tan falsos!!!!!
Por lo pronto recibe de mi mucho cariño, un fuerte abrazo, un beso y mis mejores deseos de que pases no la navidad y el año nuevo bien... sino todos los días de tu vida felíz.....
Saludos y si tomas un tequila por mi ok?????

Renoreins dijo...

Hombre!!

Mi mujer me ha enseñado algo mejor que ver a una persona estrenar lo que ya no queremos: Ver estrenar a alguien algo bonito y nuevo!!

A veces quisiera presumir las cosas que ella me incita a hacer... pero, creo que despues no valdrían mis actos.

la gorda dijo...

Que memoria brother yo ni me acuerdo, tu sabes que yo soy un poco dura para todas esa cosas pero he ido cambiando por mi marido, me ha tocado ser testigo de que es de corazon noblezote pues se ha llegado a quedar sin chamarra y sin comer(los burritos de lonche pa'l trabajo)por regalarselo algun nino o viejita en la calle, pero creeme que es verdad eso de que Dios te lo regresa al doble por eso respeto a quien hace bien sin mirar a quien llamese teleton, iglesia, etc.
LO IMPORTANTE ES DAR

webita dijo...

Felices fiestas, Magoo... me dejaste sin palabras. Un abrazote :)

Elisa dijo...

Hey Mr! si quiero las recetas si! si! :D muy ad hoc con lo de tiempo de dar... psss dame las recetas no? jejejeje Saludos! en mi perfil viene el correo :D

Karina dijo...

Me gusto mucho tu blog.. por supuesto que regreso...

Mr. Magoo dijo...

renoreins: La cosa es desprenderse un poco de lo material, eso es lo que cuenta, el darse cuenta que uno puede ayudar con cualquier cosita. Que bueno que Dama te ayuda en eso.

elisa: Esos de la receta tienes razon, como que nomas lo quieren pal trago, pero ni hablar, de todo hay. Gracias y luego te mando las recetas, no se me ha olvidado.

bombon: Muchas gracias por tu visita y por tu comentario, eres siempre bienvenida.

gatita: Gracias, te deseo lo mismo, y tambien te mandai un gran abrazo, y por supuesto que me tomare el tequila, a ver si se me quita la infeccion en la garganta que traigo que me puso la voz como el de Bacardi, pero su verdadera voz de pito, ajajjja. Saludos.

gorda: Es verdad, tu marido es bien desprendido, y el te nivela ahi la balanza, no creas, yo soy un poco duro todavia, pero ahi vamos aprendiendo todos. Saludos.

webita: Gracias, igualmente felices fiestas, un abrazo.

karina: Gracias por tu visita y regresa, aqui eres bienvenida siempre.

Nuevamente quiero agradecerles a todos por sus visitas y comentarios. Felices fiestas a todos.

Laurent dijo...

Renoreins menciona un muy buen punto con respecto a todo este embrollo de dar. "A veces quisiera presumir las cosas que ella (su esposa)me incita a hacer... pero, creo que despues no valdrían mis actos". En lo personal no me gusta mencionar estos actos, precisamente por que siento que no solo al menionarlos, sino simplemente al recordarlos y sentirme bien por ello, invalido la buena accion inicial. los veo como a los exes, una vez que son pasado, lo mejor es que no existan. Hace años saliamos un amigo y yo de un restaurant despues de cenar, y al subirnos a su vehiculo, un homeless (andabamos en El Paso)se acerca y nos pide ayuda. yo no traia dinero y mi amigo no es muy generoso en esos casos. Como empezaba a llover, lo unico que se me ocurrio, y sin pensarlo fue quitarme la camisa y darsela al hombre para que se cubriera un poco mas que con la simple camiseta que traia. Agradecido se fue y mi amigo se me quedo viendo atonito. Finalmente me pregunto "Por que lo hiciste?" basicamente fue el impulso, mas que nada. Atine a decirle que yo iba en coche y que cuando llegaramos a su casa, le iba a bajar una camisa. De vez en vez recuerdo ese suceso. antes, me sentia mal por sentir alivio de haber hecho esa buena obra. Si, el lugar comun lo hice realidad (para mi al menos, jeje). Ahora, simplemente me siento orgulloso de saber que soy capaz de tales actos. No tengo por que castigarme por tener esa capacidad. Eso si, sigo sin comentarlo con nadie. Ese conocimiento es para mi.

Mr. Magoo dijo...

Laurent: Tienes toda la razon, creo que a veces se pierde la magia de ese acto de caridad cuando uno se siente bien, pero hay veces que no se puede evitar. Y eso que haces en quedarte para ti con el concimiento de haber dado algo, tiene mucho mas valor que un cheque grande de los que anuncian en la tele para caridad, muy buena aportacion. Saludos.

pato dijo...

Me costaba un poco desprenderme de algo que quiero , posiblemente sea que al quedarme sola con mis 5 hijos me costó muchísimo abrigarlos y darles de comer , pero al mismo tiempo me pongo en el lugar de ésas personas y niños y pienso si estaran pasando por lo mismo que pasaron mis hijos .Es satisfactorio hacer buenas obras . Como siempre lindo post . Un abrazo