07 diciembre 2010

El colero del recreo


Todos los recreos era lo mismo: ir a hacer fila a empujones para poder comprar cualquier chuchería en el puestecito de lamina (con anuncios de coca-cola) y eso si corrías con suerte de llegar a tiempo sin ser aplastado por los mas grandes, o en su defecto, llegar a tiempo para el armado de la cascarita del deporte en turno.

Y es aquí donde viene mi trauma mas grande, pues siempre era el ultimo, el colero, el que aunque llegara a tiempo, era escogido hasta el final, como premio de consolación o en el peor de los casos, me dejaban “para la otra” pues los equipos ya estaban en igual cantidad de jugadores y por lo tanto salía sobrando.

La sensación hervía la sangre en el momento pero, no se les podía culpar a los capitanes de tan drástica decisión, casi como cuando Menotti dejo a Maradona fuera del mundial del 78 por ser muy pibe; yo era una calamidad para cualquier actividad que exigiera la mas mínima destreza neuro-motora.

Todo deporte que intenté, el resultado fue un desastre. El típico jueguito de béisbol improvisado con una tabla o hasta una rama de árbol como bat y pelota de tenis; tan malo era que aun bateando con la mano me ponchaba, y si de “fildear” la bola se trataba, no cachaba ni fiado. El fútbol no era distinto, o abanicaba la pelota o le pegaba al piso, que no era mas que un llano de tierra, piedras y escombros estratégicamente desparramados para joder codos y rodillas y por ende romper pantalones y camisas y dejarlas en condiciones que aunque en mi caso fueran casi impecables, todavía merecían una buena puteada por parte de mi sacrosanta madre. El basket ni para que lo cuento, jamás de los jamases se me dio, nunca llegaba la pelota ni al tablero, mucho menos al aro, y eso sin contar con que si no era el enano en turno del salón, pues andaba dos o tres lugares arriba pero no dejaba de ser pequeño y enclenque.

Ni a las canicas le pegaba. Si un día me atrevía a llevar unas cuantas de mi corta colección, segurito me “lucaban”, como solían decir los ases del barrio para referirse a la limpia total de mis posesiones esféricas y cristalinas. Tan descoordinado era que, en una ocasión, quede fuera del proceso de selección de participantes para el clásico numero de baile para el Día de las Madres, porque nomás no me salía un mentado pasito que era como una mezcla entre el Moonwalk de Michael Jackson y un “zapatellele” del Piporro. Lo intenté durante lo que parecieron horas y después de varios resbalones, las coreógrafas (que no eran otras que las hijas adolescentes de la maestra de tercero) desistieron, así que para tristeza de mi jefecita, ese año solo participé tras bambalinas. Lo dicho por Ariel Rot, “los tipos duros no bailan, un tonto puede aprender”.

La alternativa natural a todas las calamidades antes expuestas era la de correr derechito al puesto de mugres para ver que golosina alcanzaba. Siempre luchando entre la multitud de gordos, niñas con trenzas y los gorilas de sexto año, que por cierto, siempre me dio la impresión de verlos demasiado grandes, algunos hasta con barba cerrada y cara de matones, y cuando yo llegue a sexto, no estaba ni demasiado grande, ni mataba una mosca y el único lugar donde tenia pelo era en la cabeza, todo arriba de las orejas, sin contar cejas ni pestañas. Pero hasta en el puesto era el último pues al llegar mi turno solo alcanzaba las sobras, un chicle “totito” mas duro que una piedra, o tostadas con chile trituradas, de las de “mero abajo”. Lo dicho, siempre fui el colero del recreo…

8 comentarios:

majana dijo...

Te leo, y no puedo dejar de verme reflejada en tu escrito, igual mientras fui niña siempre me hicieron a un lado en varias actividades de la escuela por ser muy pequeñita de estatura y pues no se... me veía frágil yo creo... esto me hizo huraña e insegura, pero bueno...

De lo que no me puedo quejar es en cuanto al dibujo, ahí siempre me buscaban para participar :P

A querer y no te acuerdas, sientes feo, pero es parte de lo que te hace ser la persona que eres hoy, creo que le hechas más ganas al las cosas, por la misma razón...

Muy reflexivo tu escrito.. me gusto :)

Un abrazo!

Mr. Magoo... dijo...

majana: De cierta manera me da gusto que te haya llegado pues esto fue una especie de ejercicio introspectivo en cierta etapa y cierto aspecto que te llega bien duro pero que al ser adulto, automaticamente lo quieres tapar con el dedo, y no se puede, y de ahi nacen un sinfin de "issues" que como bien dices, nos moldean a lo que ahora somos, pero es parte de ser.

La cosa es esa, hecharle mas ganas, superarlo, no hechando el polvo abajo del tapete pero enfrentandolo y superandote, sera que yo por eso ahora de viejo quiero jugar futbol como estrella? Pues a veces si me sale y ahora me toca a mi escoger jugadores, jejeje. La idea es esa.

Te agradezco mucho tu comentario, siempre ves mas alla de las letras....

Abrazo de vuelta.

M a r u dijo...

Pues yo tambien me siento identificada, aunk yo no era chikita, era mas bien torpe, mi estatura no me sirvio ni para el basquetbol. Con mis piernas largas, mis gafas y mis trenzas, imaginate la escena. SOmos parecidos cierto?
saluditos estimado magoo

valnouveau dijo...

jajjaja, que padre!! me encantó!! me recordaste muchas cosas. Como que en educación fisica siempre me dolía la panza por que odiaba correr o tocar una pelota y por eso ahora soy chaparra jajja. Y yo siempre le tuve miedo a todos jaja.

Saludos!

Victoria dijo...

pero ve ahora!
eres un chavo super clavado en lo que haces, un apasionado del fut, escribes padrisimo, tocas tu guitarra y haces muchas cosas
donde estan esos gorilas ahora? quiza ni sean la mitad de exitosos que tu

vale la pena recordar tus principios para no perder piso, pero tambien una palmadita en el hombro por lo logrado

ya no eres ese enclenque ahora eres.. you know what

Mr. Magoo... dijo...

Maru: Todos nos sentimos identificados con ese personaje anonimo general, por alguna razon estamos en este mundo blogger raro, pero asi es. Que bueno que te gusto.

Saludos Maru.

Mr. Magoo... dijo...

Valnouveau: Esa clase nos daba espanto, a mi tambien, ya despues no mucho pero encontre la manera para escabullirme de ella. Pero tu no eres chaparra, asi que no te afecto mucho el no andar corriendo jejeje.

Saludos.

Mr. Magoo... dijo...

Victoria: Muchas gracias por tus palabras, hago mi mejor esfuerzo pero si, la vida da vueltas y vale mucho la pena recordar esos inicios hoy en dia, un auto-shampoo de carino jejejeje.

I know what, and I keep laughing hahahahahhahaa

Un abrazo.