23 octubre 2010

Un ensayo perfecto, volumen II


Abrió los ojos y el panorama no podía ser mejor, un mirador estratégico desde donde se podía apreciar casi toda la ciudad, unas nubes a medio pintar y un viento lo suficientemente intenso como para despeinar, o para empujar a su amada hacia sus brazos.

Y ahí estaba ella, con su mirada tierna viéndole a el, diciéndole tantas cosas sin necesidad de palabra alguna. Solo atinaron a fundirse en un abrazo que después fueron dos, tres, cinco hasta perder la cuenta. El viento y los dedos de él jugaban con el cabello de ella, mientras el único ruido que irrumpía aquel silencio era el del viento arremolinado en los escasos arbustos, algún auto a la distancia, y también podría jurar que el de los audibles latidos de sus corazones.

No lo podía creer, la tenia ahí, frente a él, a escasos centímetros de distancia, en un abrazo eterno, con la ciudad a sus pies y con el viento a su favor. Por su mente pasaban tantas horas de desvelo, tantas palabras no dichas, tantos sentimientos no expresados, mientras ella solo atinaba a, sorpresivamente, sostenerle la mirada como en señal de un muto entendimiento, de identificación, de sincronía. Era como un ensayo perfecto para una primera cita, pero que se daba en la más pura espontaneidad.

Su corazón latía muy de prisa, era el momento preciso. Ella sabía lo que él sentía, pero tenia que decirlo, tenía que expresarlo. Tardando lo que pareciera una eternidad, y sintiendo cada vez mas su aliento, cerró los ojos y se fue acercando a ella. Cuando ese micro instante de eternidad de alguna manera anuncio su fin, él de nuevo abrió los ojos. Ella no estaba, solo estaba el viento, aunque podría jurar que todavía sentía su aroma en el ambiente…

6 comentarios:

majana dijo...

Casi todo el relato es romántico, mágico y muy soñador, pero después se torna triste y melancólico.

Me gusto mucho ese final, le da un plus a la historia, me hace suponer que habrá una continuación, acaso ella regresará?, que pasará después? Cuanto tendrá que esperar?

Un abrazo, muchos saludos y como siempre, excelente post :)

Mr. Magoo... dijo...

majana: Que seria de la melancolia sin romanticismo o viceversa... uno envuelve al otro en este y otros relatos.

El relato da para mucho mas, la historia se sigue tejiendo dia a dia, habra que esperar el volumen III para ver si el viento la regresea a el o si de nuevo fue una especie de suenio materializado, veremos como se va desarrollando.

Un abrazo de vuelta, y muchas gracias por tus palabras, me hacen bien.

Gabrielle Dupré dijo...

Muy buen post compatriota! Es enorme y sensible, evoca recuerdos y nostalgias.

Y ate extrañaba, lo bueno es que siempre estamos para volver el corazón hacia nuetras letras.

Cuída ese corazón grande y vivo.

Gabrielle.

Mr. Magoo... dijo...

Gabrielle: Muchas gracias, y si, son muchas sensasiones y nostalgia, que seria este espacio, este atico sin eso? casi creo que en gran parte de eso se alimenta.
Gracias por tus palabras, y pues aqui estamos, no nos vamos, las letras siguen.

Tu tambien cuidate mucho, y nunca, nunca dejes de expresarte de la manera que lo haces, pues transmites muchas sensaciones y tus relatos llegan muy lejos...

M a r u dijo...

Hay magoo, que hermoso post, ya te he dicho muchas veces, pero esk tienes una magia en las letras, tienes el poder de transportarnos a la escena, yo sentia el viento en mi cara, hasta podria jurar que me sentia ella, ataviada en un vestido que volaba junto con el viento, lastima al final, solo era un sueño.. saluditos chocolatosos y un fuerte abrazo

Mr. Magoo... dijo...

Maru: Mil gracias por tus palabras, y pues yo trato de transmitir lo que siento, se que a veces lo logro, se que otras no tanto, pero lo que me llena de gusto es eso, que cada quien se lleva ese algo, sin interpretar, simplemente se lo lleva y lo hace suyo. Es entonces cuando el Atico ha cumplido con su proposito sin querer queriendo.

Un abrazo Maru y gracias de nuevo por tus palabras.