31 octubre 2010

La ayudita


Suelo tomarlo negro, pero esa tarde, el desfile urbano ameritaba un cortado, y así lo pedí: cortadito “half and half”. Y todavía no terminaba de darle vueltas con la cucharilla cuando aparecía el primero de los transeúntes asiduos a aquel lugar. El desfile estaba por comenzar y yo, como siempre, tenía boleto de primera fila.

Haciendo sonar sus muletas a la distancia, Don Alex hacia acto de presencia en mi retirada mesa, como descubriendo a propósito mi escondite favorito y sin recordar mi cara o fingiendo, como en todo, un primer encuentro. Su letanía, previamente conocida, rezaba algo por el estilo: deportado por la “migra”, tuvo un accidente y perdió su pierna, vive del alquiler y “honradamente” pide una ayudita para salir adelante.

No lo niego, es difícil no estrujar el corazón con estas escenas… si no fuera la cuarta o quinta vez que don Alex hace su aparición triunfal en mi rincón favorito. Y para colmo me tomaba a medio sorbo. Mientras bajo mi taza solo alcanzo a repetir la ya también trillada frase de “ahora no traigo nada, mire, apenas para el café, y hasta la propina me reclaman”. Don Alex cambia el semblante, da las gracias casi en caravana, y se retira.

Yo creo que no tarde en darle dos sorbitos más a mi cortado cuando al poco tiempo llega Doña Brígida. Pero es que esta “seño” es punto y aparte. Siempre tratando de pasar desapercibida con una sonrisa y un ventanal que hace que Ronaldinho tenga la dentadura más perfecta sobre la tierra. Nunca falla; la doña siempre pasa de largo, esboza la sonrisa a manera de saludo, cortésmente la devuelvo y es así como se da la invitación indirecta. Siempre regresa con una voz aguardentosa y con una letanía diferente. No suele hacerlo pero la situación la ha forzado, esta desesperada y pide con mucha pena, una ayudita, lo que sea mi “santa” voluntad. De nuevo hago gala de mis nulas artes histriónicas con el famoso “ahora no traigo”, la doña me devuelve la sonrisa fracturada y se retira.

A estas alturas, pienso que mi tarde de café no seria igual sin este desfile sin igual, como a manera de excusa, para no renegar, pues la vida es así, y tiene de todo. ¿Quien no me dice que algún día este yo del otro lado de la acera? Así que prosigo con mi tacita, a tragos mas largos pues la temperatura de mi elixir ha cedido un poco y me lo permite, pero aun así lo voy estimando, pues el desfile aun no ha terminado.

Y es así como después de varios sorbitos de café, el desfile anunciado, y los vendedores de flores que siempre y tal vez por no dejar me ofrecen esa solitaria rosa, llega cerrando el desfile el típico “borrachito” de siempre. Haciendo el su mejor esfuerzo por articular palabras y yo el mío por entenderlas, se podría decir que logramos casi un dialogo. La misma pregunta, la misma respuesta, y la misma salida. A este amigo solo le falto el sombrerito para levantarlo educadamente y emprender la graciosa huida del lugar, no sin antes dar dos tropiezos.

Me termino el último sorbo de aquel café tan entretenido, y dejando la tan anunciada y escueta propina, paso a retirarme de mi rincón favorito, ese desde donde veo la vida en otra perspectiva. Y por supuesto, que sin querer retirarme, es que pienso que tal vez el que requiere la ayudita más que nadie soy yo, pero no en monedas… la de cosas que tiene la vida. Y mientras me retiro, ya estoy pensando en la siguiente visita a mi rincón, y el esencial desfile de las ayuditas.

7 comentarios:

majana dijo...

Que experiencia tan grata, quizá de momento no lo ha de ser tanto pues me imagino, que te gustaría pasar mas tiempo solo disfrutando de tu café y si es molesto que a cada rato te pidan "ayuditas"... pero también que interesante es también el hecho que mientras lo degustas tranquilamente puedas apreciar tan interesante desfile, sobre todo que es fuente de inspiración para este tan agradable relato. :)

No esta por demás decirte que mientras lo leía, puse la rolaza de la semana y whow!! te transporta a ese lugar, tal y como si lo estuviera viviendo también, bien real.

Me encanto! simplemente me encanta como escribes.

Excelente post!

Un abrazo!

Mr. Magoo... dijo...

Majana: Es una experiencia muy grata, aun y con el desfile, pues el cafe se disfruta mucho mas con esos toques de "diversidad" que desfilan frente a los ojos. Por eso tanto mi cafe como el espectaculo que presencio es una fuente inagotable de inspiracion.
Las piezas de Piazzolla siempre han sido otra fuente de inspiracion para estas letras, y en particular esta quedo mas que perfecta. Me da gusto que te haya transportado casi casi como si estuvieras en ese lugar... es maravilloso te lo aseguro.
Muchas gracias por tus palabras de aliento, por pasar y comentar.
Un abrazo.

Victoria dijo...

dejame te digo que alguna vez pense en escribir algo sobre los vagabundos que deambulan por la calle, quienes son?, porque estan ahi?, de donde vienen?
el que los observes y sepas quienes son aunque no cedas a la tentacion de darles la "ayudita", de algun modo hace que la vida de ellos sea tomada en cuenta, y creo que el escribirlo te "ayuda" a ti.

que rico cafe
se me antojo pero sin tanto pedigueño

soy mala!

M a r u dijo...

Tu le viste el lado amable, pero la vdd yo no soy tan paciente, me gusta tomar mi cafe tranquila, sin interrupciones la vdd.
Me sono a estar en la nueva central, pero creo que ahi no los dejan entrar o si?
Por cierto, el miercoles fui con mi madre, pidiendole mucho a DIos que nos cuidara, pero fui a darme ese gustito.
Saluditos mi estimado magoo

Mr. Magoo... dijo...

Vicky: Me gusta siempre el enfoque que le das a las cosas, "haces que la vida de ellos sea tomada en cuenta"... pues de alguna manera ya trascendieron los desfilantes, me quedo con algo, aunque no les haya dado la ayudita, me quedo con algo, me ayuda a mi. Y definitivamente el cafe es mucho mejor sin pediguienios pero bueno, ilusion o realidad? Jejeje. No eres mala, eres practica, como yo.
Un abrazo.

Maru: No creas, me cuesta mucho trabajo ser paciente pero pues de alguna optica lo tenia que tomar, porque si, mi cafe es valiosisimo y preciso tomarlo despacio, disfrutarlo cada vez que puedo.
Sabes que la Nueva Central (que no es el cafe del que hablo pues como dices, en efecto, no los dejan entrar ya) tiene mucha historia para mi, y por ahi tengo un escrito acerca de ese lugar. Mi papa frecuentaba mucho ese lugar y por ende yo tambien, era el punto de reunion entre el y yo... en fin.
Saludos Maru, y gracias por pasar.

Savie dijo...

"Brother can you spare a Dime",recordé esa rola,
muy buena por por cierto al igual que tu narración, "sonrisa fracturada" me gustó la frase, un saludo master

Mr. Magoo... dijo...

Savie: Buena rola, muy ad hoc, ahh y esa sonrisa fracturada, salio del atico pero te juro que asi la visualize, quebrada. Saludos y estamos en contacto.